Enmarcando el 7 de mayo, la Secretaría de Minería e Hidrocarburos ponderó la importancia de la pequeña minería, en general artesanal y sostenida fundamentalmente por asociaciones productivas, familias y pobladores individuales de Valles, Quebrada y Puna. El sector produce volúmenes menores de minerales metálicos e industriales y rocas de aplicación.
“Queremos homenajear a esos emprendedores anónimos, que llevan muchos años trabajando el oro, la sal, arenas cuarcíferas, canteras de lajas, boratos y otros minerales de interés, muchas veces con una labor titánica de esfuerzos para generar riqueza a través de la extracción de los minerales. Así ayudan a sus familias y contribuyen al desarrollo local de nuestra provincia”, expresó Juan Tarifa, asesor técnico de la Dirección Provincial de Minería y Recursos Energéticos.
Como referente del Programa de Acompañamiento a los Pequeños Productores, respaldado por el Ministerio de Desarrollo Económico y Producción, señaló que “se busca acompañar al sector en su ubicación, organización y en la realización de la tramitación legal de lo que establece la normativa minera”.
Asimismo, subrayó que también “se entregan elementos de trabajo y de seguridad para que realicen la actividad sin impacto en su salud”, con un respaldo técnico en etapas de acceso y producción, cuidado medioambiental e incorporación de tecnologías limpias.
“Destacamos el coraje de hombres y mujeres que con su esfuerzo dan valor a una actividad milenaria como es la minería”, prosiguió Tarifa. En este contexto, resaltó la tarea de Modesto Cruz, quien emprende en una cantera de arenas cuarcíferas en Huancar Chico; Natalio Miranda, de 83 años, quien trabajó las canteras de lajas de El Carmen desde los 14 años; y Gerónimo Martínez “Gerucho”, trabajador de los llampos aluvionales auríferos del Rio Chuspimayo, en los alrededores de Misa Rumi.
















