En esta oportunidad llega a nuestra redacción imágenes pertenecientes a la parada de colectivos del Hospital Pablo Soria, sobre calle Patricias Argentinas, donde se puede ver la vereda inundada y destruida.
Los jujeños nos hemos acostumbrados a vivir en medio de pozos, calles y veredas inundadas. Ni hablar de las personas con alguna discapacidad motriz, imaginar que deben trasladarse en muletas o silla de ruedas da un panorama de lo difícil que es transitar por las calles y veredas de nuestra amada tacita de Plata.
El tema es el presupuesto y los impuestos que a mes a mes pagamos para los arreglos que deberían hacerse en la ciudad, todo parecería ir a bolsillo roto, puesto que no la situación lejos de mejorar, empeora.
La siguiente imagen, que forma parte de la misma cuadra y secuencia fotográfica, visibiliza la precaria labor de infraestructura y presupuesto que se emplea, ya que se ve a claras como se intentó tapar un pozo (ocasionado por el desgaste de la circulación del trasporte público) con ripio. Cabe destacar que este trabajo se ve corroído por las inclemencias del tiempo, sumado al abandono y la desidia de las autoridades, resultan en un cóctel intransitable. 
Tras éstas últimas elecciones, la ciudadanía deberá analizar de que manera las autoridades llevan la gestión municipal, puesto que estos son problemas cotidianos y de larga data, que se agudizan conforme pasa el tiempo.
















