
La salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán generó un clima de tensión en los gobiernos de Alemania, Francia y el Reino Unido y la gestión de Donald Trump . "Eso daña la confianza en el orden internacional", declaró Angela Merkel al criticar con dureza la decisión tomada por le mandatario norteamericano.
"Hay conflictos a las puertas de Europa. Y la época en la que podíamos confiar en Estados Unidos se acabó", expresó Merkel. "Seguramente el acuerdo no era ideal pero aún así creo que no está bien anunciar la salida unilateral de un acuerdo que se alcanzó y sobre el que se votó en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y que además se aprobó por unanimidad", lamentó la mandataria.
"No está bien cancelar de manera unilateral un pacto que fue aprobado unánimemente por el Consejo de Seguridad de la ONU. Eso disminuye la confianza en el orden internacional", dijo la jefa de gobierno alemán. "Este es un evento serio, tenemos que decirlo, pero no es rezón para poner en cuestión toda la asociación transatlántica", agregó Merkel durante un acto en la ciudad occidental alemana de Münster-
Días atrás, Merkel ya había recalcado que Alemania, junto con Francia y Reino Unido, mantendrá su compromiso en el acuerdo nuclear sellado con Irán a pesar de que Washington haya comunicado que se retira del pacto.
La canciller calificó en ese entonces la salida del acuerdo como "grave" y destacó que genera pesar y preocupación en el ámbito internacional. Merkel también animó a Irán a seguir cumpliendo con las obligaciones que emanan del acuerdo y corresponder en plazos breves a los requerimientos de inspección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Francia repudió la decisión de Trump
El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, dijo a la radio Europe-1 que Europa no debería aceptar que Estados Unidos sea "el policía económico del mundo". El funcionario propuso la creación de un organismo europeo que tenga los mismos poderes que el Departamento de Justicia estadounidense para sancionar a empresas extranjeras por sus prácticas comerciales.
"¿Queremos ser vasallos que obedecen decisiones de Estados Unidos y se cuelgan del dobladillo de sus pantalones? ¿O queremos decir que tenemos nuestros intereses económicos, y que consideramos que seguiremos comerciando con Irán?", se preguntó.















