El proyecto de la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC) para impulsar la nueva era de motorización en la popular categoría descansó en las manos de quien ostenta el mayor prestigio en el ámbito nacional: Oreste Berta. El "Mago de Alta Gracia" finalizó la concepción de los nuevos impulsores multiválvulas que se estrenarán a partir de mañana en la fecha inaugural de la temporada, en Concordia.
"En su momento la ACTC me contactó y me mandó un motor armado para que yo lo modificara. La categoría pretendía 440 caballos a un régimen de las 8700 o las 8800 vueltas. Me entregaron un motor Ford y con ese impulsor demostré en una simulación que no habría inconvenientes para alcanzar el objetivo. Logramos 430 caballos en una primera intervención. De ahí en adelante fue sólo acomodar las cosas", recordó Berta sus inicios en el proyecto del TC.
"Luego de los motores Ford también llegaron los Cherokee y los Chevrolet , pero que funcionaran a diferente régimen y con piezas que no fueran intercambiables entre sí. Una vez que estuvieron los tres motores, se pidió que cada uno con sus características, se lograra una potencia similar. Ellos querían 440 caballos, pero con bajo costo de mantenimiento. Así fue que logramos árboles de levas más tranquilos y con otros elementos Probamos 2500 kilómetros en la pista de pruebas y con los ensayos se logró ese objetivo", destacó el prestigioso preparador.
Algunos motoristas criticaron la nueva metología que impulsa la ACTC, al argumentar que sólo se transformarán en "armadores" y que ya no habrá margen para el desarrollo. Sin embargo, Berta comentó: "En la parte de arriba de los motores se puede trabajar, como por ejemplo en la puesta a punto de los árboles de leva. Estoy seguro de que moviéndolo para algún lado algo se puede ganar potencia. En carburación también siempre hay algo para hacer. Pero en la parte inferior del impulsor hay mayores probabilidades de obtener mayores ganancias. Por ejemplo en la lubricación, con qué presiones se trabaja, las luces de cojinete o la recuperación del aceite que proviene de arriba, se pueden ganar unos 8 o 10 caballos entre un motor presentado por nosotros y otro desarrollado".
Sobre los cuestionamientos en cuanto a la estandarización de los impulsores, Berta destacó: "No es monomotor porque las cuatro marcas tienen cosas diferentes. Y cuando se juega con los elementos, con tantos detalles, hay margen para la ganancia". Y agregó: "Las técnicas fueron cambiando en el mundo. Hoy en día se utiliza la ingeniería, lo que es totalmente diferente a lo que está acostumbrado en el TC, que es modificar y probar. Así se llegó a un motor extraordinario después de 40 años de trabajo. No digo que está mal hecho, sino que está fuera de lo que se hace en el mundo actual."
Asimismo, el responsable técnico de la ACTC, el ingeniero Alejandro Solga, comentó: "Con la reducción de las cargas en el TC y con la mayor potencia en el motor, apuntamos a que se dé mayor espectáculo. Por ello, esperamos las pruebas en pista para que los pilotos y equipos nos den sus comentarios. Es el primer paso para luego comenzar a hacer mayores cambios en el futuro, siempre en función de mejorar el espectáculo para el público".
Solga además explicó: "Las trompas similares a las de los autos no han sido descartadas pero sí demoradas, ya que hay poco para hacer con las matricerías de las trompas, que son cuatro formatos distintos. La idea está y se seguirá trabajando para ver si se puede llegar a poner en práctica, pero por el momento es complicado poder poner actualmente las trompas originales. Este año será totalmente distinto al anterior. Vamos a esperar a las primeras competencias para evaluar qué cambios haremos, ya que vamos a dejar el reglamento abierto."
fuente canchallena















