La agencia aeroespacial estadounidense anunció que el cohete que volvería a la Luna no tiene una nueva fecha de lanzamiento. El despegue se aplazó dos veces en cinco días por una falla en el combustible.

Después de que Artemis 1 no lograra dejar la tierra en un nuevo intento, la NASA pospuso el lanzamiento y todo indicaría que no despegaría en las primeras semanas de septiembre hacia la Luna. Los próximos períodos dependen de lo que decida la entidad espacial la próxima semana.
"No lanzaríamos en este período de lanzamiento. No estamos donde queríamos estar", aseguró Jim Free, administrador asociado de la Dirección de Misión de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA.
Cinco días posteriores al primer intento fallido del lanzamiento, la NASA tuvo que postergar el comienzo del proyecto Artemisa por segunda vez. Para continuar con el proyecto, se tendrá que esperar, aparentemente, hasta la mitad del mes de octubre, aunque la NASA dará más detalles a principios de la próxima semana, tras revisar la situación.

¿Por qué se canceló el lanzamiento?
Luego de superar los dos grandes tests previos al lanzamiento del cohete, todo parecía estar en condición para comenzar con la misión del Artemis 1, fecha inicial que era el 29 de agosto.
En la primera fecha de intento de lanzamiento, la NASA había invitado a más de 25.000 personas para ver el evento en directo. El tercero de los cuatro motores del cohete no funcionaba correctamente. Pese a que los ingenieros habían estado trabajando en el repostaje toda la noche, el motor no llegó a alcanzar la temperatura adecuada y los intentos por resolverlo antes de que se pasara la ventana de lanzamiento no dieron frutos.
La NASA convencida de que el problema estaba en un sensor, reprogramó el lanzamiento para el sábado día 3 de septiembre. Horas antes, hubo que volverlo a cancelar.

El principal objetivo de Artemis 1 se centraba en probar una nueva generación de naves que la NASA desarrolla hace más de cinco décadas. Uno de ellos es el megacohete SLS que posee una embarcación espacial de 18 millones de dólares y es más potente que Saturno V, el cohete utilizado para las misiones de Apolo.
Los responsables de la misión Artemisa 1 deberán analizar ahora todos los datos disponibles y ofrecer un diagnóstico de la situación durante los próximos días. Una vez perdida la actual ventana de lanzamiento, la misión podría retrasarse hasta finales de septiembre, la segunda mitad de octubre o, incluso, más allá.
"Lo más probable es que sea después de la partida de la misión Crew-5, lo que significa en la segunda mitad de octubre", señaló la agencia espacial estadounidense en un mensaje en Twitter. Si bien a simple vista pareciera un fracaso, los retrasos en los lanzamientos son una tradición desde que comenzaron los viajes al espacio. Muchas veces es por fallas técnicas, pero también se retrasan los lanzamientos por factores meteorológicos.















