El equipo nacional recuperó su mejor versión y dejó en el camino a Serbia. Mañana se cita con el gigante, como en la definición del tercer puesto de los Juegos Olímpicos.

Es casi como un viaje en el tiempo, al 7 de agosto de 2021, hace exactamente un año y un mes. Entonces, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 servían un clásico en el voleibol latino, Argentina-Brasil, con un premio para el ganador: la medalla de bronce. En esta ocasión, el 8 de septiembre de 2022, Argentina y Brasil se volverán a ver las caras replicando aquel partido, pero en el Campeonato del Mundo de voleibol masculino 2022, que tiene lugar en Polonia y Eslovenia, y que finalizará el 11 de septiembre.
Ambos son los únicos equipos latinos en pie tras las eliminaciones de México y Puerto Rico en la fase de grupos y de Cuba en octavos de final. Y esta vez no se juegan una medalla... pero casi. Argentina y Brasil se enfrentarán en cuartos de final y el ganador llegará a las semifinales, y, por lo tanto, a la lucha por las medallas. En Tokio 2020, en aquel partido por el bronce, fue Argentina quien logró subirse al podio.
Mañana, desde las 12.30 de nuestro país, se viene el gran choque: con el triunfo de Brasil sobre Irán en tres sets (25-17, 25-22 y 25-23) reaparece el clásico de los clásicos. Brasil, como siempre, es el candidato. Aún en la renovación, aún en otra era: Brasil es Brasil. Pero hay que tener cuidado con la Argentina: si repite parte de la perfección del choque contra Serbia, va a replicar imágenes de esa madrugada inolvidable.

El final ante Serbia fue pleno de euforia: la primera gran celebración, porque en el plantel ya anidaba la certeza de que se había recuperado el mejor nivel. Por eso los abrazos entre todos los jugadores, los saltos y los aplausos para la tribuna.
Las estadísticas indican que Argentina ganó 43 puntos en ataque contra 41 de Serbia, estuvieron igualados en los puntos de servicio (3-3), mientras que el equipo de Méndez capitalizó los errores del adversario (19) contra los 16 propios. Además, fue más efectivo en los bloqueos (10-7).
Bruno Lima, el opuesto del seleccionado, resultó el jugador más destacado del partido con 14 puntos; le siguieron Facundo Conte (13) y Agustín Loser (12). No siempre los datos reflejan la clase individual. Esta vez, no hubo dudas de quiénes fueron los mejores.
En sus doce participaciones mundialistas, la Argentina se subió al podio en el Mundial de 1982, que se jugó en nuestro país. Ocupó el 15º lugar en el Mundial de Italia-Bulgaria en 2018, cuando al seleccionado era dirigido por Julio Velasco. Sin embargo, esto puede superarlo todo. Del bronce de Tokio a un nuevo capítulo con el vecino, el gigante. Se trata de repetir el mismo plan: minimizar las limitaciones, explotar las virtudes. Ahogar al rival, no dejarlo pensar.















