En la Unidad Penal del Barrio Gorriti se produjo un motin. Se estarían reclamando medidas de seguridad y sanidad por supuestos contagios de COVID-19, teniendo en cuenta que ayer un oficial penitenciario dio positivo.
En estos momentos fuerzas de seguridad tratan de controlar la situación en el lugar con un intenso operativo, afuera se encuentran familiares de las personas privadas de su libertad exigiendo respuestas.
Según pudo saber nuestro medio, el problema se originó en el Pabellón Nº 3. La psicóloga de la unidad, Licenciada Adriana Romero, explicó:
"nos pidieron que salgamos a todas las mujeres, yo soy psicóloga y estoy tratando de contener a las familias que se acercaron hasta aquí".
Las familias que se encuentran a la espera de un comunicado oficial también reclaman medidas, la esposa de uno de los detenidos involucrados manifestó preocupada: "mi esposo tiene asma crónico bronquio pulmonar y trombosis", por lo que podría verse muy afectado en caso de que haya contagios en el penal.
En un principio eran más de 20 reclusos reclamando en el techo del penal y a medida que fueron avanzando las negociaciones, lograron que desciendan algunos.
Por otro lado, un grupo se mantiene firme y exigen hablar con juez para garantizar su seguridad, reclaman "nos van a matar". Se declararon en huelga de hambre desde el mediodía.

















