Los turistas que aterrizaron en la provincia se encontraron con una invasión de moscas. Un fenómeno tan curioso como desagradable vivieron los tucumanos y los turistas que arribaban a Tucumán, o se despedían de la provincia, en el aeropuerto internacional Benjamín Matienzo.
Durante la tarde de ayer, una verdadera invasión de moscas se produjo en las inmediaciones de esa terminal ubicada en Cebil Pozo. El mosquerío se hizo particularmente patente sobre los automóviles que llegaban o se iban de la la estación.















