
Foto Juano Tesone
Dirigentes políticos locales, funcionarios israelíes, familiares de las víctimas e integrantes de la comunidad judía conmemoraron hoy el 25to. aniversario del atentado terrorista que destruyó la Embajada del Estado de Israel en Buenos Aires, durante un acto en el que se instó a "la búsqueda de la justicia" y se señaló a la República Islámica de Irán como "instigador" del ataque, que aún permanece impune.
"Debemos trabajar con alegría entre todos los pueblos del mundo por la paz y contra el terror. Ese debe ser el objetivo de todas las naciones", sostuvo la vicepresidenta Gabriela Michetti, en el discurso que cerró la ceremonia realizada en la intersección de Suipacha y Arroyo, donde estaba la sede diplomática que fue destruida el 17 de marzo de 1992.
En ese lugar, en el que actualmente se erige una plazoleta en homenaje a las víctimas, Michetti destacó que senadores del oficialismo y la oposición hayan acordado hoy impulsar un proyecto para que "sean liberados de secreto todos los documentos" en poder de las comisión bicameral que investigó los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA.
"Los legisladores de todos los bloques dieron un paso importante con esa resolución que acordaron hoy y que espero que se trate rápidamente en el Senado. Ese es el camino para conocer la verdad y honrar la memoria de las personas que murieron en esta ataque", sostuvo Michetti.
La ceremonia, custodiada por un apreciable operativo de seguridad, se inició a las 14.47 --hora del estallido del explosivo que voló la sede diplomática--, cuando varias sirenas sonaron en memoria de los caídos.
En el palco oficial estaban, junto a Michetti, la canciller Susana Malcorra; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, el ministro de Cultura, Pablo Avelluto, el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli; el secretario de Derechos Humanos y Diversidad Cultural, Claudio Avruj, y el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, entre otros.
En representación del estado de Israel estuvieron presentes el director general de la Cancillería, Yuval Rotem, el coronel Reuben Gurstein y el embajador israelí en Argentina, Ilan Szulman.
El rabino Zvi Grumblatt leyó un Kadish, un rezo en memoria de los muertos, y luego, en medio del silencio de la multitud, se leyeron los nombres de las 22 víctimas fatales identificadas del atentado.















