Nació en el pueblo de Humahuaca 1785. Fue hijo natural, luego reconocido, sus padres fueron don Francisco Arias Rengel, descendiente de conquistadores y su madre, una natural de Humahuaca llamada “la Coya” de quien no nos llegó el nombre. Se crió entre el pueblo de Humahuaca y la hacienda de su padre en San Andrés, demostrando ser muy diestro en las tareas rurales, recorría permanentemente zona del Zenta, entre Humahuaca, San Andrés y Orán. Se incorporó a las fuerzas revolucionarias después de 1810 y pronto destaco como un jefe nato que era muy apreciado por gauchos y naturales, además de demostrar una gran habilidad militar, sobre todo, en la guerra de recursos.
Por: Isolina Comas, docente e historiadora.

La segunda etapa de la guerra de la Independencia (1815-1820) está marcada por el plan continental de José de San Martín, plan que culmina victoriosamente en 1822 y se proyecta en la derrota realista en Ayacucho en 1824 y posteriormente en Tumusla en 1825.
El actual norte argentino, y sobre todo en Jujuy, sufría los embates realistas provenientes del Alto Perú los que eran neutralizados por fuerzas irregulares (milicias jujeño-salteñas) al mando de Martín Miguel de Güemes, en quien San Martín confiaba como una pieza clave en su plan continental y precisamente uno de los comandantes más destacados de Güemes fue Manuel Eduardo Arias quien al frente de sus gauchos y naturales jujeños, lucharon denodadamente por defender la Independencia nacional.
En cumplimiento de este plan Manuel Eduardo Arias fue designado por Güemes como jefe del sector de Humahuaca, había alcanzado el rango de Tte.Cnel. por sus méritos. En 1816 fue Jefe de la Vanguardia de Güemes, siendo su lanza de choque, algunos lo llamaron la primera espada gaucha en la defensa del norte. En la guerra de recursos, demuestra ser un habilísimo estratega, que sorprende y quita cuanta pretende llevar para sí el invasor realista. Son miles y miles de cabezas de ganado ―ovejas, cabras, vacas, llamas y hasta burros― los que con singular pericia logra arrebatar al enemigo, dejándolo sin los recursos para llevar adelante sus planes de invasión y predispuestos a las peores contingencias por falta de raciones. Huacalera, Tilcara, Maimará, Hornillos; son algunos de los combates en los que al frente de sus gauchos se cubre de gloria
En 1817, cuando el más poderoso ejército español invade el norte, trayendo a su frente nada menos que al general La Serna, con tropas vencedoras de Napoleón en España, Arias obtiene, uno de los más grandes triunfos de la Guerra Gaucha, el Triunfo de Humahuaca, en donde tomo una bandera realista y todos los pertrechos del ejercito realista. Como premio por esta batalla se lo hace merecedor del rango de Coronel (pedido hecho a Belgrano por el mismo Güemes y de una medalla, diseñada por el mismo Gral. Manuel Belgrano.
La victoria alcanzada adquirió proyección nacional, e incluso hasta americana, ya que permite poner en jaque a los realistas y marca el principio del fin de la invasión de La Serna, dando tranquilidad a San Martín, quien había obtenido ya el triunfo de Chacabuco en Chile.

La Gazeta, informaba el 22 de marzo:
“El entusiasmo de los gauchos de Salta, es superior a todos los elementos que emplea el arte de la guerra para conseguir victorias. Sería de desear que 300 veteranos españoles hubieran emprendido una acción tan gloriosa como la que han ejecutado 150 gauchos, en la mayor parte inermes. Y una Nación que cuenta con tales defensores, podrá ser subyugada?”
Arias fue un jujeño leal a su terruño. En esto no habría de transigir jamás. Por ello en años venideros, estarán en conflictos con Güemes, como lo estuvieron jujeños ilustres, como Dávila, Soria, Iriarte, Portal, Sánchez de Bustamante, Mena y otros. Más tarde la lucha sería contra el general Gorriti, gobernador de Salta, y por iguales principios autonómicos que los sindicarían como un rebelde (algunos salteños equivocadamente lo tildan de traidor). ¿Traidor un hombre que luchó denodadamente por la libertad de su patria y que le dio, entre otros triunfos importantes, nada menos que el de la batalla de Humahuaca? Todo se debe a un enfrentamiento político-militar que luego de más de una década de lucha se pusieron de manifiesto en el norte.
Lo hacendados, comerciantes y propietarios de Tarija, Jujuy, Salta y Tucumán, veían en Güemes a un caudillo que arremetía contra sus intereses en sus fincas y haciendas, que no podían trabajar por falta de la mano de obra. Muchos arrenderos y peones era seguidores incondicionales de Güemes, ya que éste les había asegurado, que obtendrían las tierras que trabajaban, la eximición de impuestos, arriendos y la aplicación del fuero militar (luego llamado fuero Gaucho) para aquellos que lucharan contra los realistas sin que interesara quién fuera el dueño real de las mismas. Además, se sentían perjudicados por la exigencia de “contribuciones forzosas” en dinero y que venía a hacer más odioso el gobierno de Güemes que, según ellos, no paraba en medios para perjudicarlos y hasta sumirlos en la ruina. Contra él, una conspiración tomó cuerpo. Entre los comprometidos en Jujuy estaban, los integrante del partido opositor a Güemes llamado Patria Nueva. Arias y don Pablo Soria que eran uno de sus jefes de mayor importancia fueron detenidos y acusados de conspirar contra Güemes, este los condeno al destierro al Tucumán, para Arias y una con una gran multa y destierro a las fronteras del Chaco, a Pablo Soria.

Bernabé Araoz, gobernado de Tucumán, recibió al Coronel Arias con todos los honores del caso y conociendo sus grandes dotes militares, le dio el comando de las tropas de Tucumán. Debido a diferencias existentes entre Güemes y Aráoz se inició un conflicto entre Tucumán y Salta. Y allí se demostró la capacidad militar de Arias que venció a las tropas de Güemes en los encuentros de Trancas, Acequiones y Rincón de Marlopa. (no sería de extrañar que este fuera alguno de los motivos para difamarlo y acusarlo de traidor).
Vuelto a su tierra jujeña, luego de la muerte de Güemes y no habiendo ya causas para su confinamiento en las fronteras tucumanas, Arias se ve envuelto en un nuevo conflicto por las arbitrariedades reiteradas del gobernador José Ignacio de Gorriti marcha desde Humahuaca a Orán, con el propósito de reunir tropas puneñas y quebradeñas, para lograr la autonomía política de Jujuy. Con este marcha a caballo hacia el Zenta En el camino se entera que una partida apoyada por Patria Vieja (partidario de Güemes) lo buscaban para matarlo. Estando en San Andrés la casa donde se aloja es atacada y le prenden fuego cuando Arias sale dispuesto a vender car su vida recibe un golpe en la cabeza de un atacante emboscado. Arias, con el tremendo golpe, cae hacia atrás en el mismo momento en que la cumbrera cae y arde sobre su cuerpo toda la noche. Es el 16 de junio de 1822. Así concluyó la vida de esta gloria de Jujuy.
En julio de 2016 en merito a su lucha por la independencia y en la defensa de nuestro territorio fue ascendido post mórtem al rango de General de la Nación y la Cámara de Senadores aprobó que sea considerado como Héroe Nacional.
En homenaje al Coronel Manuel Eduardo Arias , el día de su muerte, 16 de junio se estableció el DIA DEL GAUCHO JUJEÑO.















