
Mauricio Macri llega a una muy fría Moscú con la incógnita de cómo vincularse con su par ruso, Vladimir Putin. La reunión será en el Kremlin, donde no para de nevar desde hace un mes. Mauricio Macri salió ayer por la tarde de Buenos Aires en un vuelo comercial de Lufthansa con destino a Frankfurt.
La preocupación de la delegación no pasa por el frío, sino por si el enigmático presidente Vladimir Putin dejará esperando al presidente Argentino como ya lo hizo con otros líderes mundiales.
A pesar de que en junio de este año se juegue el Mundial en Rusia, Putin no está interesado por el fútbol. Discusión política por el tema y el tono que tiene que utilizar Macri para distender el encuentro. En septiembre del año pasado Macri bromeó sobre el fútbol y Putin no entendió el chiste, en cambio ahora se evalua que Macri haga comentarios sobre el Sambo, el arte marcial soviético del que Putin es fanático. Buscan generar empatía personal.
El encuentro se realiza con un condimento geopolítico: Argentina preside el G20 durante 2018 y Macri buscará mejorar las relaciones con un líder icónico en lo que va del siglo XXI. La delegación argentina busca evitar malentendidos.
La gira comienza con un desayuno formal mañana martes, a las 9 en el Ritz Carlton, hotel donde se encuentra Mauricio Macri y su esposa Juliana Awada, que también alojó a Cristina Fernández en abril de 2015.
En el desayuno serán de la partida 18 empresarios rusos, de las firmas de energía y minería Rosatom, Gazprom, Russian Copper Company y Lukoil, de Ciencia y Tecnología Incotex Electrónicos Group, Softline, Yandez y Mail.Ru Group, de laboratorios medicinales Biocad, de finanzas Vnescheconombank, VTB Bank Group y Gazprombank, de transporte ferroviario Sinara Group, Transmasholding y RZHD Russian Railways y de agroindustria PhosAgro y Uralkali, además de la agencia Centro de Exportaciones de Rusia.
Con la mira en inversiones: el grupo empresario con el que se reunirá el mandatario argentino ya mostró su interés por realizar inversiones en Argentina, en particular Andrey Guriev, de PhosAgro, que ya está buscando en qué localidad del sur de la provincia de Santa Fe instalará su empresa de fertilizantes.
Rusia es un inversor de relevancia a nivel global, que en 2016 ocupó la 19º posición entre los países inversores en el exterior, con un stock de IED (Inversiones Directas) de u$s 335.791 millones. En Argentina, empezó a invertir a partir de 2008 en servicios de informática (Kaspersky Lab y Softline) y en trenes (Russian Railways). También hubo anuncios de inversión en infraestructura básicamente de parte de Gazprombank.
El presidente de la Comisión Parlamentaria de Amistad con la Federación Rusa, el diputado Gastón Roma, consideró que "las economías de ambos países son complementarias, ya que Rusia demanda lo que Argentina produce a cambio de nuevas tecnologías en materia de industria de defensa, minería e hidrocarburos".
"Rusia no es más un país comunista, sino súper capitalista, muy modernizado desde las fuerzas armadas hasta su sistema jurídico, y con un grupo de megamillonarios que están dispuestos a consumir productos de altísimo valor agregado", enfatizó el diputado.
Parte de la comitiva oficial ya se encuentra en Moscú desde el domingo, como el caso del canciller Jorge Faurie. Los demás ministros, Juan José Aranguren (de Energía) y Luis María Etchevehere (Agroindustria), vienen en el mismo vuelo con Macri y Awada, así como el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y el vocero presidencial, Iván Pavlovsky. También los gobernadores acompañan al Presidente. Hugo Passalacqua (Misiones) y Gustavo Bordet (Entre Ríos).















