Cuando se habla de países que están de moda, se puede decir que Vietnam definitivamente está acaparando una gran atención.

Conocido en el pasado por estar silenciosamente escondido en las sombras estratégicas, con un liderazgo casi desconocido por el resto del mundo, Vietnam está siendo ahora cortejado por todos.
Tanto el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, como el líder de China, Xi Jinping, visitaron el país el año pasado. EE.UU. elevó su relación con Vietnam al más alto nivel posible, el de "amplio socio estratégico".
Su colaboración es requerida en temas de cambio climático, resiliencia de la cadena de suministros o preparación frente a la pandemia, entre otros más. Se ve al país como una pieza regional vital en la creciente rivalidad entre China y EE.UU; en el Mar de China Meridional, donde se disputa la reclamación de un grupo de islas; y como la mejor alternativa a China para la manufactura subcontratada.
Pero lo que no ha cambiado es la mano de hierro con la que el Partido Comunista mantiene el poder y controla todas las formas de expresión política. Vietnam es uno de los cinco países comunistas y unipartidistas que quedan en el mundo.
No se permite oposición política. Los disidentes son rutinariamente encarcelados y la represión se ha vuelto aún más servera en años recientes.
Las decisiones políticas de las altas esferas del partido están envueltas en el secretismo. No obstante, un documento interno filtrado hace unas semanas del Politburó del Comité Central, el más alto ente legislativo de Vietnam, dejó entrever lo que los más altos líderes del partido piensan de todos estos vínculos con socios internacionales.
El documento, conocido como Directiva 24, fue obtenido por Project88, una organización de derechos humanos que se enfoca en Vietnam. Las referencias de este en varias publicaciones del partido sugieren que es genuino.
Fue emitido por el Politburó en julio pasado y contiene severas advertencias sobre la amenaza contra la seguridad nacional de "fuerzas hostiles y reaccionarias" introducidas en Vietnam a través de sus crecientes vínculos internacionales.
Según la Directiva 24, estos "aumentarán sus actividades de sabotaje y transformación política interna… formando alianzas y redes con la 'sociedad civil', 'sindicatos independientes', creando el argumento para la formación de grupos de oposición política interna".
El documento insta a los funcionarios del partido de todos los niveles a ser rigurosos en su defensa contra estas influencias.
Advierte que, a pesar de todos los aparentes éxitos económicos de Vietnam, "la seguridad económica, finanzas, moneda, inversión extranjera, energía, empleo" no son firmes, y hay un riesgo latente de dependencia, manipulación e incautación extranjera de ciertas "áreas sensibles".
FUENTE BBC.COM















