El Departamento de Defensa estudia cómo aplicar la inteligencia artificial de un modo más justo, sobre todo, en las investigaciones sobre salud y seguridad

El Departamento de Defensa de los Estados Unidos es una de las administraciones que emplea más ampliamente en el mundo la inteligencia artificial y otras piezas clave de la cuarta revolución industrial. De hecho, pocas actividades de su competencia permanecen al margen de estas tecnologías, que intervienen en la obtención de información, en la gestión y en la toma de decisiones y en el análisis y la evaluación de sus intervenciones.
A pesar de que organismos como este a menudo están bajo sospecha, sus responsables están avanzando en la regulación ética de su quehacer, sobre todo, cuando se trata del manejo de material relacionado con la salud y la seguridad de los ciudadanos, como señalan sus portavoces. Para Jane Pinelis, que está al frente de este encargo, otro foco de preocupación “es la equidad o el sesgo” en los datos que son introducidos en estos sistemas, aunque esta labor se lleve a cabo con la mejor de las intenciones.
Por ejemplo, uno de los proyectos en los que participa esta institución tiene como objetivo reducir el tiempo que se tarda en diagnosticar tumores. Con este propósito, sus técnicos han diseñado un microscopio de realidad aumentada que funciona apoyándose en algoritmos que detectan células metastáticas en imágenes digitales.
En concreto, esta tarea está orientada a combatir el cáncer de mama en el Brooke Army Medical Center de San Antonio, en Texas, y otras instalaciones militares.
Defensa, que coordina las agencias de seguridad nacional y las Fuerzas Armadas, adoptó sus nuevos principios éticos en febrero y ha estado trabajando en su aplicación desde entonces.
Para dotar las investigaciones como la que se centra en la lucha contra el cáncer de esta dimensión, se planteó un estudio intensivo de seis semanas de duración para averiguar cómo se pueden automatizar muchas más acciones sin llegar a decisiones o resultados injustos o moralmente reprobables. Otro campo en el que se está experimentando con estas pautas es la examen de las necesidades de los equipos de socorristas















