sábado 11 de julio de 2020



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La abeja es nuestra aliada cosmética

Los beneficios del propóleo en tu piel

Los beneficios del propóleo en tu piel

29 de junio del año 2020

La abeja es nuestra aliada cosmética, es el único insecto que de verdad se preocupa por nuestra piel.

Es curioso cómo este insecto que va zumbando de flor en flor y que tiene aguijón nos suele caer simpático. Puede que sea por esa capacidad de sacrificio que le lleva a suicidarse si hace falta para proteger su colmena o seguramente es por la cantidad de cosas que hace por nosotros y por el resto del planeta. Aparte de ser esenciales para la polinización del 80% de las plantas, nos proporcionan miel, jalea real y cera, pero también propóleo o própolis, uno de los productos más desconocidos de los que fabrican las abejas pero también uno de los más importantes. Un antibiótico con funciones únicas a nivel cosmético, conócelas.

El propóleo es una sustancia de color pardo y aroma dulzón que las abejas producen y utilizan para reparar los agujeros y fisuras que aparecen en sus colmenas. Y es esta función reparadora lo que nos da la clave de su uso y propiedades principales. Si has sufrido un resfriado este invierno, es posible que en la farmacia te hayan ofrecido jarabes de própolis para reforzar tus defensas y combatir los síntomas, ya que se considera, entre otras cosas, el antibiótico de la naturaleza. Pero sus propiedades van más allá, ya que también es cicatrizante, regenerador, antioxidante, antiinflamatorio, analgésico y antialérgico. Características que están siendo aprovechadas también por el mundo de la cosmética.

Todas estas propiedades lo hacen el ingrediente perfecto para cualquier tipo de piel, pero son las que presentan más problemasaquellas que más lo van a agradecer. Peroprecisamente por su capacidad cicatrizante y regeneradora se convierte en un gran aliado de las pieles que tienen marcas de acné o cualquier otro tipo de cicatriz, ya que ayuda a suavizarlas y eliminarlas.

También es perfecto para las pielescon tendencia grasay granitos, por su acción antibacteriana, antiinflamatoria y su capacidad de regular la secreción sebácea. Y supone una gran ayuda para las pieles sensibles y con rojeces por su característica antiinflamatoria y porque refuerza la barrera natural de protección de la piel. Y por si todo lo anterior fuese poco, también es un ingrediente perfecto para combatir el envejecimiento gracias a su capacidad regenerante, protectora y antioxidante.

Aunque es ahora cuando empezamos a conocer sus aplicaciones cosméticas, utilizar el propóleo con fines curativos no es algo nuevo. Ya se usaba en la Grecia clásica por su capacidad antiséptica y cicatrizante e incluso hay constancia de que los incas lo utilizaban para calmar estados febriles.

La clave de todas las propiedades curativas que proporciona se encuentra en los flavonoides que lo componen: que se encargan de regenerar el daño celular vegetal gracias a sus propiedades antioxidantes.Pero su composición es muy variable ya que depende en gran medida de la flora y el clima del lugar en el que se encuentren las abejas que lo fabrican. Recientes investigaciones llevadas a cabo para especificar el impacto que tendría sobre el planeta la desaparición de las abejas han detectado que los distintos tipos de propóleo contienen más de 250 elementos constitutivos que dan lugar a unos 50 principios activos, lo que explica su gran cantidad de propiedades.

La abeja es nuestra aliada cosmética, es el único insecto que de verdad se preocupa por nuestra piel.

Es curioso cómo este insecto que va zumbando de flor en flor y que tiene aguijón nos suele caer simpático. Puede que sea por esa capacidad de sacrificio que le lleva a suicidarse si hace falta para proteger su colmena o seguramente es por la cantidad de cosas que hace por nosotros y por el resto del planeta. Aparte de ser esenciales para la polinización del 80% de las plantas, nos proporcionan miel, jalea real y cera, pero también propóleo o própolis, uno de los productos más desconocidos de los que fabrican las abejas pero también uno de los más importantes. Un antibiótico con funciones únicas a nivel cosmético, conócelas.

El propóleo es una sustancia de color pardo y aroma dulzón que las abejas producen y utilizan para reparar los agujeros y fisuras que aparecen en sus colmenas. Y es esta función reparadora lo que nos da la clave de su uso y propiedades principales. Si has sufrido un resfriado este invierno, es posible que en la farmacia te hayan ofrecido jarabes de própolis para reforzar tus defensas y combatir los síntomas, ya que se considera, entre otras cosas, el antibiótico de la naturaleza. Pero sus propiedades van más allá, ya que también es cicatrizante, regenerador, antioxidante, antiinflamatorio, analgésico y antialérgico. Características que están siendo aprovechadas también por el mundo de la cosmética.

Todas estas propiedades lo hacen el ingrediente perfecto para cualquier tipo de piel, pero son las que presentan más problemasaquellas que más lo van a agradecer. Peroprecisamente por su capacidad cicatrizante y regeneradora se convierte en un gran aliado de las pieles que tienen marcas de acné o cualquier otro tipo de cicatriz, ya que ayuda a suavizarlas y eliminarlas.

También es perfecto para las pielescon tendencia grasay granitos, por su acción antibacteriana, antiinflamatoria y su capacidad de regular la secreción sebácea. Y supone una gran ayuda para las pieles sensibles y con rojeces por su característica antiinflamatoria y porque refuerza la barrera natural de protección de la piel. Y por si todo lo anterior fuese poco, también es un ingrediente perfecto para combatir el envejecimiento gracias a su capacidad regenerante, protectora y antioxidante.

Aunque es ahora cuando empezamos a conocer sus aplicaciones cosméticas, utilizar el propóleo con fines curativos no es algo nuevo. Ya se usaba en la Grecia clásica por su capacidad antiséptica y cicatrizante e incluso hay constancia de que los incas lo utilizaban para calmar estados febriles.

La clave de todas las propiedades curativas que proporciona se encuentra en los flavonoides que lo componen: que se encargan de regenerar el daño celular vegetal gracias a sus propiedades antioxidantes.Pero su composición es muy variable ya que depende en gran medida de la flora y el clima del lugar en el que se encuentren las abejas que lo fabrican. Recientes investigaciones llevadas a cabo para especificar el impacto que tendría sobre el planeta la desaparición de las abejas han detectado que los distintos tipos de propóleo contienen más de 250 elementos constitutivos que dan lugar a unos 50 principios activos, lo que explica su gran cantidad de propiedades.


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