Referentes del ámbito público y privado, incluido el presidente Alberto Fernández, participaron de un evento organizado por la Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en Nueva York, en el marco la 77ª Asamblea General de las Naciones Unidas.

“Uno de los problemas más serios que tiene América Latina es la polarización, es algo que le impide a la democracia resolver el problema de la gente”. El diagnóstico lo aportó el ex presidente de Colombia y premio nobel de la Paz, Juan Manuel Santos, durante el primer día de una serie de jornadas organizadas por la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) en Manhattan, en la ciudad de Nueva York, enmarcadas en la 77ª asamblea general de la ONU.
La misma preocupación, aunque con matices, plantearon el presidente Alberto Fernández, los también premios nobeles de la Paz Rigoberta Menchú y Adolfo Pérez Esquivel, y otros referentes latinoamericanos. El mandatario argentino, con una apretada agenda de actividades y luego de reunirse con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, arribó al hotel donde de desarrolla el encuentro “Muchas voces, una región”, ubicado sobre la 44th Street, junto a la portavoz presidencial Gabriela Cerruti, y el embajador en Estados Unidos, Jorge Argüello.
Durante su discurso, el mandatario argentino volvió a reclamar el cese de los bloqueos a países como Cuba y Venezuela (algo que ya había planteado a mediados del mes pasado en ocasión de una reunión de la CELAC) y afirmó que la región ya sufrió “los costos de trabajar desunida”. Sin nombrarlo, se trató de otra crítica a la gestión presidencial de Mauricio Macri, en este caso a su política exterior.

“(Se trató) de un tiempo en el que se le puso final a ONASUR; el tiempo en que se puso en crisis el MERCOSUR; el tiempo en que florecieron otros grupos, como el Grupo del LIMA, el PROSUR, diferentes intentos, que no eran esencialmente latinoamericanos y que realmente solo generaron dispersión en América Latina”, cuestionó. Y destacó la necesidad de “seguir pregonando la paz, para que el mundo entienda que no se soportan más guerras; tenemos que involucrarnos en la búsqueda de la paz allí en el norte: porque en el norte vuelan los misiles, pero el hambre se siente en el sur”.
Pérez Esquivel, en tanto, señaló que “la paz no se regala, se construye, y no es el trabajo de una persona, sino compartido por miles de personas en toda la región”. Además, cuestionó que se quiera imponer el pensamiento único a los ciudadanos, algo como calificó como el “monocultivo de las mentes”, y abogó por construir “la diversidad para la convivencia en paz”. “Este continente vive entre la angustia y la esperanza, no somos pobres, pero somos pueblos empobrecidos por la explotación económica, y la dominación a la que someten a nuestro pueblo”, indicó.

El concepto de polarización también lo planteó el presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados. “La grieta está en todos lados, y trasciende lo generacional, lo ideológico y lo político”, advirtió en su discurso de introducción a la primera mesa debate en Nueva York, dedicada a los desafíos de los liderazgos, en la que participó, entre otras, Epsy Campbell, ex vicepresidenta de Costa Rica.
“Las redes sociales han servido para cosas muy buenas, pero también han alimentado unas formas de relacionarse que no contribuyen a una relación pacifica entre las personas, se legitima la violencia porque las noticias y el intercambio muchas veces reivindican a aquellos que utilizan este tipo de herramientas”, planteó. En esta línea, consideró que este tipo de acciones “manifiestan una realidad, una formas de relacionamiento siempre competitivo, casi como para destruir al otro; esta ley del sálvense quien pueda, ha generado algo que o detenemos o nos acabamos”.

Para la dirigente de Costa Rica, es responsabilidad de quienes ocupan lugares de liderazgo modificar esta matriz de comportamiento y “no dejarse seducir por estas maneras”. “Es tiempo de que demos un viraje, hay que empezar a promover otras formas, respetar a la otra persona, tener una actitud más compasiva, más comprometida; vivimos en una tribu, si uno cree que se puede destruir todo y salvarse está equivocado”, completó.















