Pandemia La velocidad respecto a la pérdida de confianza, el incremento en la angustia reinante en la población y la esperanza de un mejor futuro encontraron su piso. Los argentinos quieren trabajo y oportunidades de desarrollo
La pandemia de COVID-19 y la cuarentena siguen siendo los temas transversales a la realidad argentina.

Las medidas sanitarias se siguen evaluando día a día según el desarrollo de los acontecimientos, con el objetivo de aplanar la curva de contagios por COVID-19 y no sobrecargar el sistema de salud. En ese sentido, sin una vacuna para el virus a la vista y con el problema lejos de solucionarse en gran parte del mundo, por el momento es imposible pronosticar cuándo la vida volverá a la normalidad.

Si bien uno podría pensar que transcurridos más de 100 días de cuarentena los indicadores de malestar de los argentinos crecen en intensidad, según un trabajo reciente que realizó la consultora Taquión Research Strategy, junto con las compañías Inclusion y Gestión Aplicada, la espiral negativa parece estar desacelerándose.
Recientemente, la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), a través del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA), presentó el décimo informe de una encuesta denominada “Crisis Coronavirus”.
La primera edición fue presentada incluso antes de que se estableciera la cuarentena obligatoria en el país y cuenta con una actualización constante cada diez días. Este último documento refiere a los 100 días de cuarentena en el país y cómo el confinamiento afectó a los ciudadanos argentinos en materia de salud mental, económica y de consideración de gestión política.Según este informe, transcurridos más de 100 días de cuarentena, todo el abanico de sentimientos y emociones negativas asociadas al malestar psicológico han crecido respecto de la medición al día 70 del confinamiento. La incertidumbre, relevada en este estudio a través de tres preguntas diferentes, sigue apareciendo como el sentimiento omnipresente.
Sin embargo, en contraste con la nube de palabras obtenida a los 70 días de cuarentena, se observa que, en términos relativos, la incertidumbre ha cedido un poco y han ganado centralidad palabras que remiten a emociones negativas más profundas y graves como angustia, tristeza y depresión.
Al tiempo que aparecen palabras con significados más extremos que deben alertarnos, como “desesperación”. Espontáneamente, las palabras que aparecen con mayor frecuencia para describir un aprendizaje o experiencia positiva son: “nada/ninguna” (muy mayoritario) y “unidad/unión”.















