lunes 30 de marzo de 2020


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Educación virtual

Las escuelas públicas no cuentan con el equipamiento para implementar un «aula virtual»

Las escuelas públicas no cuentan con el equipamiento para implementar un «aula virtual»

25 de marzo del año 2020

Graciela Nebhen de Pieroni, directora de la Escuela Normal cuestionó la medida. Advirtió que sus alumnos no reciben computadoras desde hace 6 años y que no poseen conexión a Internet.

En plena emergencia sanitaria por el coronavirus, las escuelas públicas enfrentan el desafío de continuar con la enseñanza bajo una modalidad virtual. Si bien la propuesta es novedosa y funcional, establecimientos educativos de la provincia no cuentan con la infraestructura tecnológica mínimas.

Graciela Neheben de Pieroni, directora de la Escuela Normal Superior se refirió a lo precario que puede ser en la provincia implementar un «aula virtual». Sus alumnos, explicó , no reciben computadoras desde hace 6 años y no hay conexión a Internet.

Esta fue la carta que dirigió al ministerio de Educación de la provincia

«No sé si ser veraz o irónica porque esto que el Ministerio de Educación pretende, debe ser para los establecimientos privados, no para los públicos. Desde el año 2014 no entregaron ni una computadora más a los alumnos y hace pocos meses llegó a la institución un kit de computadoras con un carro ambulante con 30 netbooks para toda la escuela (casi 900 alumnos).

El carro rota al aula donde se necesita pero no hay conexión a Internet, estoy refiriéndome a la Escuela Normal de San Salvador de Jujuy. No es porque no se haya realizado la gestión, ya que, se hizo en varias oportunidades, lo que ocurre es que hay que esperar el turno.


En esta situación de la Escuela ¿podemos concretar el aula virtual? Para exigir a los alumnos, en primer lugar debemos proporcionarles los elementos necesarios: medios tecnológicos en este caso (computadoras, tablets, o por lo menos celulares) conectados a internet.


Esta crisis sanitaria, nos sorprendió en plena organización institucional, se suspendieron las clases de un día para otro. Todavía no están depurados los listados de alumnos por curso. Algunos docentes no hicieron el diagnóstico todavía porque ni siquiera fueron al aula, ya que tenían exámenes en el Nivel Terciario; en consecuencia, no pudieron realizar la planificación. Además, no les alcanzó el tiempo para indagar los saberes previos de los alumnos y desde el Ministerio, los Sres. Supervisores y asesores pedagógicos presionan para que los docentes envíen actividades a los alumnos, es más, algunos directores envían las actividades de sus docentes al grupo de whatsapp ¿qué pretenden? ¿Que hagamos como si enseñáramos sin tener las cuestiones pedagógicas básicas resueltas?


¿Los directores saben si todos sus alumnos tienen computadoras o celulares conectados a internet? ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO?
Muchos de nuestros alumnos tienen sus padres policías, médicos, o enfermeros/as o trabajadoras domésticas, monotributistas son grupos vulnerables y, seguramente, estos jóvenes deben ser responsables del cuidado y del aislamiento de sus hermanos y de sus abuelos y suplir a sus padres en las tareas del hogar. A lo mejor lo hacen siempre pero en estas circunstancias de cuarentena lo rutinario se convierte en una dura obligación.


Encima los atosigamos con actividades que, ni deben saber cómo resolverlas y supongo que tampoco deben tener el ánimo predispuesto para hacerlos. Pretendemos que se conecten para hacer la tarea cuando no tienen agua potable, ni desinfectantes para enfrentar la crisis y salvar su vida y la de sus seres queridos.


¡¡¡¿ Qué nos pasa!!!? Podemos ser tan indiferentes. Esta presión que el Ministerio ejerce a los docentes y los docentes a los alumnos es una falta de conciencia ética y ciudadana ¿Qué les enseñamos a los jóvenes sobre solidaridad y la empatía con el prójimo? ¿Alguien piensa cómo viven los niños y los adolescentes esta catástrofe? ¿Algún docente le preguntó qué piensan y qué sienten frente a tanta muerte y riesgo de vida? ¿Alguien pensó en consolarlos frente a sus miedos? ¿Qué hay de la Educación Emocional? ¿Qué aprendieron y qué enseñaron los docentes de este tema? Recordemos que enseñamos con el ejemplo.


Espero que los docentes estén a la altura de las circunstancias mundiales y les pregunten a sus alumnos qué piensan, cómo están, qué sienten y qué les hace falta.


¿Estarán nuestros jóvenes en condiciones de enfrentar esta pandemia con alimentos suficientes y remedios necesarios? ¿Qué clase de ciudadanos estamos educando si no desarrollamos la solidaridad frente al dolor ajeno y reflexionar frente al caos?


Después pretendemos que sean ciudadanos críticos capaces de transformar la realidad social sino les enseñamos a VIVIR la realidad!!!
Dios o la naturaleza nos puso esta peste para que evolucionemos espiritualmente, para que elevemos nuestra conciencia a la conciencia universal, para que reflexionemos y seamos más humanos no más instruidos. Más SABIOS….¿saben qué significa? Saber vivir con el otro no saber más que el otro.


Estimados colegas, yo reconozco su sensibilidad y también comprendo las presiones que sufren. Nadie piensa en las emociones de los docentes pero son adultos y pueden adaptarse y superar esta etapa. Pero estoy convencida de que, si pudiéramos contener emocionalmente a nuestros alumnos con empatía, comprensión, consideración y mostrarles que desde la distancia estamos juntos, cuando regresemos al aula nos verán más humanos y, seguramente, aprenderán más rápido y con más entusiasmo.


Si desean mantener el contacto y pueden hacerlo, háganlo pero con una conversación sobre lo que sienten y necesitan, es decir, contenerlos. Pídanles que se cuiden y cuiden a sus seres queridos. Sugiéranles lectura de textos amenos, denles acertijos divertidos, entretenimientos, juegos didácticos que, seguramente, pueden tener algunos contenidos académicos.
Debemos mantener en alto la energía positiva, que el temor no los invada y demostrarles que estamos con ellos, y que, a pesar de la distancia, pueden contar con nosotros.


Hagamos lo prioritario, después haremos el resto.

Prof.Graciela Nebhén de Pieroni
Directora de la Escuela Normal

Graciela Nebhen de Pieroni, directora de la Escuela Normal cuestionó la medida. Advirtió que sus alumnos no reciben computadoras desde hace 6 años y que no poseen conexión a Internet.

En plena emergencia sanitaria por el coronavirus, las escuelas públicas enfrentan el desafío de continuar con la enseñanza bajo una modalidad virtual. Si bien la propuesta es novedosa y funcional, establecimientos educativos de la provincia no cuentan con la infraestructura tecnológica mínimas.

Graciela Neheben de Pieroni, directora de la Escuela Normal Superior se refirió a lo precario que puede ser en la provincia implementar un «aula virtual». Sus alumnos, explicó , no reciben computadoras desde hace 6 años y no hay conexión a Internet.

Esta fue la carta que dirigió al ministerio de Educación de la provincia

«No sé si ser veraz o irónica porque esto que el Ministerio de Educación pretende, debe ser para los establecimientos privados, no para los públicos. Desde el año 2014 no entregaron ni una computadora más a los alumnos y hace pocos meses llegó a la institución un kit de computadoras con un carro ambulante con 30 netbooks para toda la escuela (casi 900 alumnos).

El carro rota al aula donde se necesita pero no hay conexión a Internet, estoy refiriéndome a la Escuela Normal de San Salvador de Jujuy. No es porque no se haya realizado la gestión, ya que, se hizo en varias oportunidades, lo que ocurre es que hay que esperar el turno.


En esta situación de la Escuela ¿podemos concretar el aula virtual? Para exigir a los alumnos, en primer lugar debemos proporcionarles los elementos necesarios: medios tecnológicos en este caso (computadoras, tablets, o por lo menos celulares) conectados a internet.


Esta crisis sanitaria, nos sorprendió en plena organización institucional, se suspendieron las clases de un día para otro. Todavía no están depurados los listados de alumnos por curso. Algunos docentes no hicieron el diagnóstico todavía porque ni siquiera fueron al aula, ya que tenían exámenes en el Nivel Terciario; en consecuencia, no pudieron realizar la planificación. Además, no les alcanzó el tiempo para indagar los saberes previos de los alumnos y desde el Ministerio, los Sres. Supervisores y asesores pedagógicos presionan para que los docentes envíen actividades a los alumnos, es más, algunos directores envían las actividades de sus docentes al grupo de whatsapp ¿qué pretenden? ¿Que hagamos como si enseñáramos sin tener las cuestiones pedagógicas básicas resueltas?


¿Los directores saben si todos sus alumnos tienen computadoras o celulares conectados a internet? ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO?
Muchos de nuestros alumnos tienen sus padres policías, médicos, o enfermeros/as o trabajadoras domésticas, monotributistas son grupos vulnerables y, seguramente, estos jóvenes deben ser responsables del cuidado y del aislamiento de sus hermanos y de sus abuelos y suplir a sus padres en las tareas del hogar. A lo mejor lo hacen siempre pero en estas circunstancias de cuarentena lo rutinario se convierte en una dura obligación.


Encima los atosigamos con actividades que, ni deben saber cómo resolverlas y supongo que tampoco deben tener el ánimo predispuesto para hacerlos. Pretendemos que se conecten para hacer la tarea cuando no tienen agua potable, ni desinfectantes para enfrentar la crisis y salvar su vida y la de sus seres queridos.


¡¡¡¿ Qué nos pasa!!!? Podemos ser tan indiferentes. Esta presión que el Ministerio ejerce a los docentes y los docentes a los alumnos es una falta de conciencia ética y ciudadana ¿Qué les enseñamos a los jóvenes sobre solidaridad y la empatía con el prójimo? ¿Alguien piensa cómo viven los niños y los adolescentes esta catástrofe? ¿Algún docente le preguntó qué piensan y qué sienten frente a tanta muerte y riesgo de vida? ¿Alguien pensó en consolarlos frente a sus miedos? ¿Qué hay de la Educación Emocional? ¿Qué aprendieron y qué enseñaron los docentes de este tema? Recordemos que enseñamos con el ejemplo.


Espero que los docentes estén a la altura de las circunstancias mundiales y les pregunten a sus alumnos qué piensan, cómo están, qué sienten y qué les hace falta.


¿Estarán nuestros jóvenes en condiciones de enfrentar esta pandemia con alimentos suficientes y remedios necesarios? ¿Qué clase de ciudadanos estamos educando si no desarrollamos la solidaridad frente al dolor ajeno y reflexionar frente al caos?


Después pretendemos que sean ciudadanos críticos capaces de transformar la realidad social sino les enseñamos a VIVIR la realidad!!!
Dios o la naturaleza nos puso esta peste para que evolucionemos espiritualmente, para que elevemos nuestra conciencia a la conciencia universal, para que reflexionemos y seamos más humanos no más instruidos. Más SABIOS….¿saben qué significa? Saber vivir con el otro no saber más que el otro.


Estimados colegas, yo reconozco su sensibilidad y también comprendo las presiones que sufren. Nadie piensa en las emociones de los docentes pero son adultos y pueden adaptarse y superar esta etapa. Pero estoy convencida de que, si pudiéramos contener emocionalmente a nuestros alumnos con empatía, comprensión, consideración y mostrarles que desde la distancia estamos juntos, cuando regresemos al aula nos verán más humanos y, seguramente, aprenderán más rápido y con más entusiasmo.


Si desean mantener el contacto y pueden hacerlo, háganlo pero con una conversación sobre lo que sienten y necesitan, es decir, contenerlos. Pídanles que se cuiden y cuiden a sus seres queridos. Sugiéranles lectura de textos amenos, denles acertijos divertidos, entretenimientos, juegos didácticos que, seguramente, pueden tener algunos contenidos académicos.
Debemos mantener en alto la energía positiva, que el temor no los invada y demostrarles que estamos con ellos, y que, a pesar de la distancia, pueden contar con nosotros.


Hagamos lo prioritario, después haremos el resto.

Prof.Graciela Nebhén de Pieroni
Directora de la Escuela Normal


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