El aberrante hecho tuvo lugar en la localidad de Yerba Buena, en la localidad de Tucumán. Un automovilista que pasaba por la zona advirtió la situación, ahuyentó al ladrón y auxilió a la víctima. La joven llevaba cinco meses de gestación cuando fue atacada por el asaltante, que huyó con su dinero.
Pudo haber sido un asalto más, donde la víctima observa impotente cómo los delincuentes se alejan con sus pertenencias y luego se dirige resignada a la comisaría para radicar la denuncia. Pero no. El caso de Lucía Mayra Daverio fue bastante peor. La joven no sólo sufrió el robo de su bolso y de su dinero, sino que además perdió un embarazo de cinco meses.
El trágico hecho se produjo el viernes a la tarde, en Yerba Buena (Tucumán). Según indicaron fuentes policiales, eran las 18 y la víctima caminaba por la intersección de calles Mendoza y Apolo XIII cuando se le acercaron dos delincuentes que se movilizaban en una motocicleta Honda Wave roja. El joven que ocupaba el lugar del acompañante descendió del rodado y agarró el bolso de Daverio. Después de forcejear durante algunos segundos, el ladrón consiguió arrebatárselo. Pero eso no lo conformó.
Las fuentes relataron que, pese a que el asaltante ya tenía la cartera de la joven entre sus manos, insistía en que le entregara el dinero que llevaba en los bolsillos. Daverio comenzó a correr, pero el delincuente le metió una patada en el tobillo y la hizo caer al piso. La joven embarazada se desplomó de frente sobre la vereda y desde allí observaba los movimientos del ladrón, que la amenazaba con apuñalarla con el filo de un cuchillo. Como la joven estaba indefensa, el asaltante comenzó a revisarle los bolsillos hasta que encontró lo que buscaba: dinero.
De acuerdo a la denuncia realizada por la víctima, el agresor logró sacarle la suma de $ 3.050. Luego volvió a amenazarla con el cuchillo, pero esta vez la joven embarazada intentó defenderse y recibió un corte en el brazo. Así de violenta era la escena, a plena luz del día y pocos metros de la transitada avenida Solano Vera, cuando un automovilista que pasaba por la zona detuvo la marcha. A gritos, el hombre le ordenó al delincuente que la soltara. Entonces los ladrones emprendieron la huida con el automovilista que los seguía por detrás hasta que decidieron arrojar la cartera al piso y completar la fuga solo con el dinero que habían sacado del bolsillo de la víctima.
Fuente: Lagaceta















