En ésta oportunidad, el prestigioso economista que sirvió a la provincia como ministro de Educación y como ministro de Economía advierte que hay una herramienta importantísima que debiera usarse en el trazado de políticas públicas, sobre todo en materia educativa.

Por Juan G. Ljungberg -- Una de las consecuencias de los problemas que mencionamos antes, como la falta de formación disciplinaria y la falta de un diseño inteligente del Nivel Terciario, redundan en unos profesorados cada vez de menor nivel que forma a los profesores que van a formar a los alumnos. Es un circulo vicioso que se retroalimenta.
Hicimos, en su momento, un estudio de la oferta y demanda del sistema educativo, aunque parece que recién ahora se puso de moda con estas reformas de suspender la inscripción en algunas carreras. Pero este era un problema que ya habíamos advertido en este estudio hace 20 años atrás.
Había -y hay- carreras en las que existe una sobre-oferta de profesores recibidos. Ya en ese momento no tenía sentido mantener abiertas esas carreras porque por cinco o 10 años no iban a hacer falta más profesores que los que ya había. Pero no se hizo nada, y hoy sobran más que antes. Y ahí tenemos hoy a personas que estudiaron y que hace 15 años no pueden entrar a la docencia.
Olvidan o no tienen en cuenta quienes diseñan esto, algo que es esencial para el diseño de toda política pública; que es la demografía, un estudio de la población.
La demografía arroja datos estadísticos sobre fenómenos poblacionales, y hasta se pueden hacer proyecciones a mediano y largo plazo. Hay que prestar mucha atención los censos; por ejemplo, en el Plan Estratégico 2006-2010 que elaboré para el Concejo Federal de Inversiones, se mostraba claramente que la población del nivel primario, de 5 a 14 años, no crece en Jujuy, y no va a crecer por una cuestión demográfica que la estadística muestra. Por lo tanto no hacen falta más escuelas ni va a haber necesidad de más docentes… simplemente porque no va a haber más alumnos.
En la secundaria pasa exactamente lo mismo. Tampoco crece la población en edad de secundario, de 15 a 20 años. En la página del INDEC están las proyecciones de población por provincia, por grupo etario, hasta el 2040. El cuadro del INDEC tiene proyecciones hasta por departamento.
No hay que ser un genio para darse cuenta de algo que solo surge con simplemente leerlo. Si sabemos que en los próximos 20 años no vamos a tener significativamente más alumnos, entonces tenemos que dejar de formar docentes primarios, excepto una cantidad necesaria para que vaya reemplazando la salida natural de docentes por jubilaciones, renuncias o muertes. Hay que cubrir esa tasa que es perfectamente calculable. Pero fuera de eso, hay que tener cuidado porque vamos a estar formando docentes primarios que no vamos a necesitar, y personas que no van a tener trabajo en lo que estudiaron.
No se está haciendo planificación educativa. Hay que empezar a mirar los datos del INDEC que están disponibles para cualquiera. Sabremos cuántos egresados tenemos por carrera, sabemos lo que necesitamos, lo que nos sobra y lo que nos falta, solo con mirar las estadísticas de la demografía.
La demografía nos muestra fenómenos interesantes que nos permiten diseñar la política pública en Salud, en Educación, y todas las áreas imaginables. Por ejemplo, se mantiene la población primaria y secundaria, pero crece la población de mayores de 65 años. ¿Qué estamos preparando para atender a esta gente?
Ellos también van a necesitar entrenadores físicos, con especialidad en personas mayores, pero no tienen por qué ser docentes. Se trata de una carrera terciaria de formación técnico-profesional-no-docente, que se podría formar en el Politécnico del que hablábamos en la nota anterior.
Estas personas mayores van a necesitar cuidadores domiciliarios; organizadores o planificadores de actividades de recreación, de turismo. Estas formaciones requieren de una lógica distinta a la formación docente y no deben estar mezcladas. Hay que separar las aguas y esto debe pasar por una separación institucional: un instituto de formación exclusivamente docente, y un instituto de formación politécnica. En el mundo existe esto, yo no lo inventé, sino que lo copie... averigüé, y lo quise implementar porque es algo que necesitamos.
En Jujuy había centros de formación técnico-profesional, pero son institutos sueltos que necesitan de una institucionalidad. Por eso se necesita el instituto politécnico que planifique porque lo hace falta en Capital no es lo mismo que lo que falta en La Quiaca, o en Libertador General San Martín.
Hay que planificar, con la demografía, con la población, el territorio, y con las empresas. Hay que coordinar con el sistema productivo porque ésta es un tipo de formación para el mundo del trabajo.
Esto se llama Formación por Competencia. Lo han implementado con gran éxito en Canadá y en Finlandia. Es otra lógica de formación y enseñanza para la que primero habrá que formar a los formadores- Llevará un periodo de tiempo, pero se puede hacer.
Jujuy tiene una gran carencia de técnicos verdaderamente formados, porque lo que hay es prácticos hechos a dedo que necesitan formación. Alemania tiene un sistema educativo paralelo en el que se forma a los estudiantes para el mundo del trabajo. Alemania es la principal potencia exportadora del mundo justamente porque tiene mano de obra altamente calificada.
Si queremos cambiar la realidad de Jujuy, hay que empezar a implementar diseños y estrategias que ya se ha demostrado que funcionan en los países que mayor éxito tienen. La Educación no es cosa menor, y no debe terminar para la mayoría cuando se termina la secundaria. Debe haber una Educación disponible para capacitar a quienes no continuaron estudios superiores universitarios y entraron al mundo laboral. Y en esta oferta no se debe educar a todos como se educa a docentes.















