"Entre 170 y 200 integrantes del Estado islámico han fallecido por los bombardeos de la coalición y por la acción de las fuerzas kurdas y milicias cristianas sobre el terreno", dijo en declaraciones por teléfono Naser Hach Mansur, el portavoz del departamento de Defensa de la región autónoma kurdo siria de Al Yazira, donde se ubica Al Hasaka.
No obstante, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos destacó que la mayoría de los yihadistas perecieron por los ataques aéreos, porque los efectivos kurdos se han dedicado a "peinar" el territorio tras esos bombardeos.
El Pentágono estadounidense, que suele ofrecer cifras de bajas, no ha confirmado por el momento estos datos. Mansur precisó que los ataques se han registrado en la periferia de la localidad de Tel Tamr, donde el ISIS se enfrenta a las Unidades de Protección del Pueblo -milicias kurdo sirias- y sus aliados desde finales de febrero.
Los kurdos han logrado avanzar y tomaron hoy el control del pueblo de Garra, al sur de Tel Tamr. Mansur agregó que en estos momentos hay todavía unas doce aldeas en manos de los yihadistas en la periferia meridional de Tel Tamr, que están cercadas por las Unidades de Protección del Pueblo.
El ISIS inició una ofensiva a finales de febrero contra esa zona, tras ser derrotado el mes anterior por las fuerzas kurdas en el enclave de Kobani, en la provincia de Alepo. Al comienzo de su asalto, el grupo terrorista secuestró a más de dos centenares de personas en localidades de mayoría asiria, un grupo étnico cristiano, en Al Hasaka.















