El alcalde de la capital de Ucrania, Vitali Klitschko, anunció un toque de queda de 36 horas a partir de este martes por la noche debido a la situación "difícil y peligrosa" que vive la ciudad.

La ciudad de Kiev, asediada desde hace varios días por las tropas rusas, impondrá este martes de nuevo un toque de queda que finalizará el próximo día 17.
"Se introduce un toque de queda en Kiev por un día y medio desde las 20:00 horas (18:00 GMT) del 15 de marzo hasta las 07:00 (05:00GMT) horas del 17 de marzo, dijo el alcalde de la capital, Vitali Klitschko, en su canal de Telegram.
El alcalde destacó que se está viviendo un momento difícil y peligroso en la capital, al referirse a los últimos bombardeos rusos que han afectado a barrios residenciales de la ciudad y en los que han muerto decenas de personas.
Queda “prohibida la circulación por la ciudad sin pases especiales. Solo se puede salir para llegar al alojamiento", precisa el primer edil de la capital ucraniana.
El alcalde pidió a todos los habitantes de Kiev que se preparen para el hecho de que tendrán que quedarse en casa durante dos días o, ante una señal de alarma, en un refugio.
Al menos siete personas han muerto durante los bombardeos rusos de las últimas horas sobre la región ucraniana de Jarkóv, en el este, una de las más castigadas por los ataques desde que Rusia invadió Ucrania el pasado 24 de febrero.
Tres personas fueron rescatadas con vida cuando fueron retirados los escombros de las edificaciones que se vieron afectadas por los bombardeos, informa la agencia Ukrinform.
"Las operaciones de rescate continuaron en los distritos residenciales de Kyivski, Shevchenkivski y Novobavarski, de la ciudad de Jarkóv, así como en el distrito de Izium, en esa misma región", informa la dirección Principal del Servicio Estatal de Emergencia de Ucrania en su página de Facebook.
Este servicio agrega también que "tres personas fueron rescatadas de debajo de los escombros. Siete cadáveres fueron encontrados y retirados".
Igualmente se informa de que por la pasada noche, alrededor de las 23.30 hora local (21.30 GMT), los proyectiles rusos dañaron zonas comerciales y edificios residenciales en el distrito de Kholodnohirski, también en Jarkóv.
Según la agencia ucraniana, alrededor de 600 casas, 50 escuelas e instalaciones de atención médica fueron destruidas por los bombardeos rusos en esa zona.
Avance ruso
El portavoz de Defensa ruso, general mayor Ígor Konashenkov, afirmó que "las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia se hicieron con el control de todo el territorio de la provincia de Jerson", en el sur de Ucrania, de unos 280.000 habitantes.
Al hacer un balance preliminar de la invasión militar, el portavoz de Defensa ruso dijo que "se han destruido 156 aparatos aéreos no tripulados, 1.306 carros de combate y blindados, 127 lanzacohetes múltiples, 471 sistemas de artillería y morteros, así como 1.054 vehículos militares", reportó la agencia de noticias Sputnik.
Los militares rusos derribaron ayer 16 blancos aéreos sobre Ucrania, a saber, 13 drones, incluyendo seis del modelo turco Bayraktar TB2, u avión de combate Su-24, un Su-25 y un helicóptero Mi-8.
Además, fueron destruidos con ataques aéreos 136 objetivos militares, entre ellos siete puestos de mando y centros de comunicaciones, cuatros sistemas de misiles antiaéreos, cuatro depósitos de municiones, varios radares y 72 aglomeraciones de equipamiento bélico, consignó Sputnik.















