El incómodo momento se vivió este domingo por la mañana cuando el mandatario llegó a la Catedral Metropolitana. El Presidente no cruzó palabra con su vice, con quien lleva un año distanciado.

En medio de la expectativa generada por el reencuentro público entre Javier Milei y Victoria Villarruel en el Tedeum por el 25 de mayo, el cruce dejó la certeza ineludible de que la relación entre ambos está rota. El Presidente le negó el saludo y siquiera le habló.
No fue el único desplante del mandatario durante la mañana de este domingo. Al ingresar a la Catedral Metropolitana, en la misma secuencia en que pasó de largo frente a su vice, dejó plantado a Jorge Macri.
El Jefe de Gobierno porteño le extendió la mano para saludarlo y el Presidente ni siquiera lo miró. El incómodo momento quedó reflejado en la transmisión oficial del evento, que venía siguiendo los pasos de Milei.

El Presidente se acercó a la Catedral porteña con la mirada al frente y acompañado por gran parte de su Gabinete. Una imagen similar a la del año pasado, pero con una gran ausente: Victoria Villarruel, quien en 2024 llegó del brazo del mandatario, esta vez esperaba adentro. No había sido convocada a la Casa Rosada para la caminata de los referentes del oficialismo.
Al ingresar, Milei fue recibido por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva. A lo largo de su caminata por el pasillo central, saludó afectuosamente a varios de los presentes y se estrechó en un gran abrazo con José Luis Espert. Del otro lado de la fila que lo recibió, quedaron mirando Villarruel y Macri, quienes se mostraron sorprendidos por el paso rápido de Milei.

Ambos luego debieron seguirlo para tomar sus lugares en el protocolo de la tradicional ceremonia. Pero el ambiente quedó visiblemente tenso.
El mismo clima se vivió tras la ceremonia cuando la vice acompañó a Milei al cambio de guardia del Regimiento de Infantería 1 Patricios en la Plaza de Mayo. Ella se mostró por momentos sonriente, pero él sostuvo el gesto adusto. Luego Villarruel se retiró por su cuenta.
Al término del acto protocolar y en contacto con la prensa, Villarruel ensayó una escueta respuesta acerca del "no saludo presidencial". "Hay que preguntárselo a él. Yo saludo siempre", dijo con tono de desencanto. Acto seguido, agradeció a los periodistas presentes, dio media vuelta y se retiró del lugar.















