El tribunal italiano que investigó la responsabilidad del tunecino Mohamed Ali Malek y del ciudadano sirio Mahmud Bikhit en el naufragio del 18 de abril de 2015, decidió condenar al segundo a cinco años de prisión.
La jueza de Catania Daniela Monaco aceptó así de manera parcial las peticiones del fiscal, que había pedido 18 años de reclusión y una multa de 3 millones de euros para el tunecino y de seis años de prisión para el sirio, al que la magistrada consideró como ayudante y copiloto del barco.
Pese a que durante el desarrollo del juicio los condenados se proclamaron inocentes y aseguraron que viajaban en la nave como inmigrantes, ambos habían sido identificados como traficantes de personas por algunos de los 28 supervivientes.
El naufragio se produjo frente a las cosas de Libia y, según los fiscales, fue producto de la sobrecarga de personas. El naufragio fue uno de los más mortíferos de las decenas registrados en el Mediterráneo en el marco de la crisis que vio llegar a las costas de Europa a 1,3 millones de migrantes irregulares desde el año pasado, en su mayoría refugiados de las guerras de Siria e Irak.