La Administración de Alimentos y Medicamentos de ese país (FDA) autorizó la variedad HB4, que es resistente a la sequía y presenta rindes hasta un 40% superiores.
Por Agostina Pérez

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó el trigo argentino HB4, una variedad transgénica resistente a la sequía, que se logró a partir de la modificación de un gen del girasol y que cada vez es más trascendente en el escenario actual de cambio climático.
Se trata de un desarrollo 100% local, producto de la colaboración público-privada, durante más de 18 años, entre la biotecnológica Bioceres y el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (CONICET-UNL), liderado por la doctora Raquel Chan, responsable a cargo de la investigación.
Es la primera vez que los Estados Unidos concluye favorablemente la evaluación de un desarrollo argentino de este tipo. Así, se suma a las autorizaciones que ya otorgaron en la Argentina, Brasil, Colombia, Australia y Nueva Zelanda.
Los trámites para llegar a la aprobación de la FDA fueron iniciados por Bioceres en 2018 de forma voluntaria. Fuentes de la empresa señalaron en diálogo con NOTINOR.COM que "implicó una extensa y rigurosa serie de presentaciones para obtener una evaluación regulatoria, nutricional, de impacto ambiental, de calidad y de seguridad integral que permita el uso en los mercados de alimentos".
Otro gran día para la #CienciaArgentinaAlMundo 🇦🇷 La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. @US_FDA 🇺🇸 concluyó favorablemente la evaluación del Trigo HB4, luego de cuatro años de haber iniciado el trámite en carácter voluntario. pic.twitter.com/VaFxXpbXiX
— Grupo Bioceres (@grupobioceres) June 27, 2022
Junto a la FDA trabajan otros organismos, como la Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Agricultura del Gobierno de los Estados Unidos, con el propósito de garantizar que los organismos genéticamente modificados (GMO) como el trigo HB4 sean seguros para la salud humana, vegetal y animal.
En términos productivos, ensayos técnicos reflejaron que, en escenarios con escasez hídrica, como los que presenta esta campaña agrícol, presenta rindes hasta un 40% superiores respecto de las variedades convencionales más sembradas.
Con un mercado internacional de trigo complicado por la invasión de Rusia a Ucrania y el cierre de las exportaciones de India, que es el segundo productor mundial, es clave la aprobación de esta tecnología argentina única en el mundo.
Con todo, Bioceres mantiene un estricto control sobre la trazabilidad de la producción de este tipo de trigo. El cultivo y su cosecha es gestionado bajo el programa de identidad preservada en conjunto con productores asociados y aún no se comercializa como grano.

La compañía continuará con este sistema de trabajo. Es decir, no venderá, por ahora, las semillas, "lo cual le permite preservar el valor de la tecnología", explicaron desde la firma.
En marzo de este año, Bioceres compró una empresa estadounidense de biotecnología por 243 millones de dólares, a través de su unidad de negocio Bioceres Crop Solutions.
El objetivo es crear un hub de productos biológicos para el agro y transformarse en el líder mundial en este segmento, reemplazando insumos agrícolas químicos con desarrollos más amigables con el medioambiente.















