El kirchnerismo parece avanzar con paso firme en la intención de destituir al juez de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Fayt (97), a través de poner a un miembro de la Cámpora al frente de la Comisión de Juicio Político.
La estrategia, luego de instalar la falta de actitudes psicofísicas del magistrado, se concretó esta mañana durante el cambio de autoridades en la Comisión de Juicio Político de la Cámara Baja, donde fue designada la camporista a Anabel Fernández Sagasti (31).
En una breve reunión en la mañana del martes, el kirchnerismo -que cuenta con mayoría- proclamó a la legisladora camporista al frente de la comisión, que el año pasado estuvo presidida por Adela Segarra, del Movimiento Evita, quien se encargó de rechazar todos los pedidos todas las denuncias contra el vicepresidente Amado Boudou.
Durante la asunción, Fernández Sagasti subrayó la importancia de la comisión y que se "deberá actuar en base a las demandas existentes". Mientras que aseguró que pondrá todo su "compromiso militante" para llevar adelante la labor parlamentaria.
Además, la diputada K María del Carmen Bianchi pidió analizar la "idoneidad" del doctor Fayt, en base a lo publicado en Página 12 por Horacio Vertbisky y en línea con dos proyectos presentados por Aníbal Fernández y otro del legislador Carlos Raimundi, de Nuevo Encuentro, quien el año pasado presentó un pedido de juicio político "por mal desempeño de sus funcionaes e inhabilidad psicofísica".
Bianchi solicitó agendar para una próxima reunión el análisis "las denuncias públicas que fueron adquiriendo mayor volumen y constancias sobre el estado de salud, que refiere al miembro más antiguo de la Corte Suprema de Justicia", en clara referencia a Fayt. Además, se refirió a que "en el día de ayer, el propio jefe de la Corte (Lorenzetti) asume la existencia de esa propia naturaleza", acerca del estado de salud del Dr. Fayt.
Y concluyó: “Es un tema de agenda de carácter prioritario, que debe tener una especial consideración por la valía personal y de trabajo del miembro de la Corte en cuestión, sin dejar de tomar en cuenta que su función está en vinculación directa con el pleno funcionamiento de los derechos de los argentinos".
Sin embargo, Laura Alonso, diputada del PRO, señaló que "este intento del FPV de pedir juicio político contra Fayt es inviable porque no le dan ni los números en el recinto ni los tiempos" Y agregó que eEs una abierta presión sobre la Corte Suprema de Justicia, que no podemos permitir porque se trata de un poder del Estado que es independiente.
"Nosotros insistiremos una vez más con los nuevos pedidos de juicio político contra el vicepresidente Boudou y los vigentes contra el Canciller Héctor Timerman y la Procuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó", aseguró .
Otro que se expresó en la misma línea fue el legislador radical Manuel Garrido, quien a través de un comunicado señaló la designación de Fernández Sagasti como una "necesidad de tener en ese espacio a alguien dispuesto a realizar el trabajo sucio".
Garrido explicó que “si Fernandez Sagasti quiere avanzar en un juicio político porque Fayt tiene una denuncia en la justicia en su contra, el mismo argumento que el oficialismo utiliza para proteger a Boudou se aplicaría al Juez: Si lo investiga la justicia, no lo investiga el Congreso”. Agregó que “el espacio correcto para evaluar la idoneidad de un Juez de la Corte es la Comisión de Acuerdos del Senado, que no llamó a Fayt en más de 20 años”. Y pidió avanzar en los pedidos pendientes de jucio político contra Boudou.
La comisión, presidida ahora por La Cámpora, será encontrar la forma para conseguir apartar a Fayt y conseguir una vacante más en el Máximo Tribunal, para lograr uno de los objetivos del avance del Gobierno sobre el Poder Judicial: ampliar el número de miembros de la Corte. Luego del fallido intento por el pliego de Roberto Carlés, que fue rechazado en la Cámara Alta.
QUÉ PASÓ
Este martes, el kirchnerismo intensificó su ofensiva contra la Corte y en particular le apuntó a los jueces Fayt y Lorenzetti.
Horas después, la Corte ratificó sus autoridades y a Lorenzetti como su titular, luego que ayer trascendiera su intensión de renunciar al cuerpo, en medio de las presiones del Ejecutivo.
En tanto, la diputada Elisa Carrió salió en defensa de Fayt y cuestionó el "trato inhumano que desnuda la perversidad de la Cámpora, Cristina Fernández y Aníbal Fernández".
La pelea entre el Gobierno y la Corte Suprema de Justicia no cesa. Luego de que el titular del máximo tribunal, Ricardo Lorenzetti, anunciara ayer que dejaría la presidencia a partir de 2016, desde la Casa Rosada atacaron a todos los magistrados por votar su reelección.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, denunció que dicha votación, que se concretó el 21 de abril pasado mediante la acordada 11/15, "falsea la verdad" y planteó: "Estamos en un problema que incluye a todos los ministros de la Corte".
El pronunciamiento del ministro coordinador es un paso más en la ofensiva kirchnerista contra el máximo tribunal. Por iniciativa de la presidenta Cristina Kirchner, en 2006 se aprobó una ley para reducir el número de ministros, primero a siete cargos y luego a cinco, al que se llegó tras las muertes de Enrique Petracchi y Carmen Argibay.
En diciembre renunció Eugenio Zaffaroni y quedó una vacante que la jefa de Estado intenta cubrir con Roberto Carlés, cuyo pliego el oficialismo aún no pudo aprobar en el Senado porque no reúne la mayoría que exige la Constitución y la oposición se niega a prestar apoyar.
El mes pasado, cuando recrudecieron las versiones de que la Presidenta estaba dispuesta a ampliar la Corte, Lorenzetti y sus tres colegas, por unanimidad, tomaron dos decisiones muy fuertes:
Por un lado, dictó el fallo Aparicio, donde la Corte declaró que la lista de conjueces que aprobaron los senadores del FPV en 2013 es nula: el máximo tribunal reparó que esa lista, plagada de letrados cercanos al kirchnerismo, no fue votada por la mayoría de dos tercios de los senadores que exige la Constitución nacional.
Por otro, anticipó la reelección de Lorenzetti para un nuevo período: desde 2016 a 2019. Es decir, los nuevos jueces que ingresen al tribunal supremo deberán convivir con Lorenzetti como su jefe. Pero ayer el actual presidente dio un giro inesperado y anunció su declinación a una nueva presidencia por "cansancio moral".
Lorenzetti todavía no presentó su renuncia formal, y su decisión de hacerlo sólo es, por ahora, un gesto político. La decisión se demoraría una semana, ya que el juez parte hoy mismo de viaje al exterior y regresará el domingo próximo. Por eso, la eventual renuncia del magistrado juez entraría en la agenda de la Corte el martes de la semana próxima.
Este martes, en su habitual rueda de prensa, el ministro coordinador se hizo eco de varios planteos contra la renovación del mandato de Lorenzetti. Fernández aseguró que la acordada 11/15 no es válida porque el voto del ministro Carlos Fayt no ocurrió en la sede de tribunales, sino en su domicilio, debido a su delicado estado de salud.
"El planteo que se está haciendo es que las actas con las que se justificó el voto de Fayt no se llevó en la Corte, sino que el secretario letrado, [Cristian] Abritta, lo habría llevado a su casa. Si eso es así, estamos en un problema que incluye a todos los ministros de la Corte. Esto falsea la verdad y la Corte no puede caer en falsedad ideológica diciendo una cosa que no sucedió", denunció el funcionario nacional..















