La Casa Rosada cuestionó a los legisladores aliados del PRO, la UCR y Encuentro Federal, que votaron a favor de las modificaciones en los haberes. Prepara un bono de $ 70.000 para septiembre.

El Gobierno eleva la tensión con el Congreso luego del anunciado veto de Javier Milei al proyecto de la reforma jubilatoria que se sancionó en el Senado el último jueves.
El Presidente llamó “degenerados fiscales” a los diputados y senadores, en busca de polarizar con la oposición dialoguista. También los calificó como “una manga de mentirosos demagogos” y los responsabilizó de querer “romper el programa económico”, al complicar sus objetivos vinculados al déficit cero.
“No estamos trabajando en acuerdos para frenar la negativa al veto. Que lo rechacen si quieren”, expresó un funcionario cercano al mandatario. La propuesta fue aprobada con más de dos tercios de los presentes en la Cámara Alta y con el apoyo de una amplia mayoría en Diputados.
El Ejecutivo apunta contra los legisladores aliados del PRO, la UCR y federales que votaron a favor de las modificaciones en jubilaciones. El oficialismo quiere mantener las alianzas, pero sin perder la posibilidad de imponer su agenda.

Es por eso que desde la Casa Rosada preparan un nuevo bono de $ 70.000 para los pensionados y jubilados en septiembre. Aseguran además que vetarán todos los proyectos que “atenten contra el equilibrio fiscal”. La Cámara Alta tratará en la próxima sesión el proyecto que impulsa el aumento del presupuesto universitario, al que el Gobierno se opone.
Así, busca confrontar con el Congreso, que necesita dos tercios de adhesiones en ambas cámaras para rechazar un veto presidencial. La oposición dialoguista rechazó además el DNU que amplió en $ 100.000 millones los fondos reservados de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).















