Luego de que la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini , dijera que "la Francia colonialista no tiene autoridad moral para hablar de terrorismo criminal", el embajador del país europeo en Argentina, Jean-Michel Casa, consideró que la dirigente ha "agredido verbalmente" a Francia "de manera gratuita e indignante".
Bonafini hizo esas declaraciones la semana pasada luego de los ataques en París y contra la revista satírica Charlie Hebdo, el 7 de enero. Aunque aclaró que repudia "estos crímenes ocurridos en París" con los periodistas de la revista, cuestionó a Francia y a Estados Unidos por el sometimiento que tienen contra diferentes países, como Haití, Argelia, Irak y Yugoslavia.
"Hoy se alarman y están pensando en la pena de muerte, colaboraron con hombres de sus Fuerzas Armadas para preparar a los militares argentinos en todas las prácticas de torturas, mutilaciones; enterraron vivas a personas, secuestraron niños y montaron más de 500 campos de concentración... Recién cuando las Madres salimos a gritarle al mundo nuestra lucha y nuestra tragedia, nos escucharon y fuimos apoyadas por algunos pueblos europeos", dijo Bonafini al diario El Cronista.
El representante diplomático, por su parte, cuestionó los dichos de Bonafini respecto del colonialismo francés. "Comprendo menos las amalgamas que hizo con la intervención americana en Irak (a la cual Francia no dejó de oponerse), o referencias aún más antiguas a la ex Yugoslavia, en la que soldados y policías franceses perdieron la vida intentando hacer retroceder las guerras civiles", respondió Casa.
También se refirió a los comentarios de Bonafini sobre la preparación de militares argentinos por franceses. "Lo que me apena más aún son sus alusiones indecentes hacia nuestro país, refiriéndose a la época de la dictadura argentina. Las mismas son injuriosas para los numerosos militantes franceses que fueron asesinados junto a sus hermanos argentinos, luchando contra la represión".
Pánico en el aeropuerto de Roma por amenaza de bomba en un vuelo con destino a Viena
El alerta se decretó en las instalaciones de Fiumicino después que un pasajero afirmara haber puesto un explosivo en la bodega. Los expertos no hallaron el artefacto y determinaron que fue una falsa alarma
Las autoridades del aeropuerto romano de Fiumicino decretaron una alerta por amenaza de bomba en un vuelo que iba a despegar hacia Viena. El suceso ocurrió después de que un pasajero, al parecer de nacionalidad eslovena, alertara al piloto de un avión de la compañía austríaca Niki que había un explosivo en la bodega del aparato, informaron medios locales. Los 82 pasajeros del avión fueron evacuados para efectuar un control y se detuvo al sospechoso.
El diario La Repubblica difundió una imagen (la que ilustra este artículo) que muestra humo en el áerea donde las autoridades mantenían bloqueada la nave señalada por el sospechoso.
La reconstrucción de los hechos señala que poco después de las 19:50, hora local de Roma, el vuelo directo a Viena fue cancelado por la amenaza. Un pasajero había marcado a su compañero de asiento porque tenía un podómetro en la mano.
El hombre le preguntó de qué se trataba y el sospechoso le contestó: "Es un control remoto para detonar una bomba". En ese momento los presentes en el avión entraron en pánico y advirtieron al comandante. Incluso algunos dijeron que el presunto atacante también tenía en mano varias hojas escritas en árabe.
El piloto de inmediato alertó a la torre de control y llevó el avión a una pista aislada. Se tomaron los procedimientos de emergencia en el plan de lucha contra el terrorismo, y el tráfico aéreo fue bloqueado.
El avión fue rodeado por agentes de la Policía Aérea y, después de una larga negociación, el comandante pudo convencer al supuesto terrorista, un ingeniero esloveno, de que deje ir a los 82 pasajeros que estaban a bordo.
Estos fueron evacuados junto con seis miembros de la tripulación y el supuesto atacante fue detenido por la policía. Mientras tanto, sigue en curso la investigación para ver si hay una bomba en la bodega de carga. Aún no se ha identificado el equipaje donde estaría oculto el explosivo.
Finalmente, según el diario La Repubblica, el escuadrón de bombas no encontró el artefacto explosivo y determinó que el sospechoso sea detenido sólo por la falsa alarma. Luego, los investigadores estimaron que el problema surgió porque el hombre hablaba en Inglés con dos pasajeros italianos que no entendieron sus palabras y lo malinterpretaron.
La amenaza en Roma ocurre una semana después de los atentados terroristas en Francia que mataron a 17 personas entre el 7 y el 9 de enero pasado. Ese ataque a la revista de sátira Charlie Hebdo y la toma de rehenes en el supermercado judío conmocionaron a todo el mundo y encendieron las alarmas en Europa, específicamente.















