lunes 6 de julio de 2020



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EL DIAGNOSTICO DE LA SEMANA POR BENJAMIN URDEMALES

“El bicho” lleva 40 días sin poder entrar a Jujuy pero ….

“El bicho” lleva 40 días sin poder entrar a Jujuy pero ….

13 de mayo del año 2020

Por Benjamín Urdemales – La provincia cumple 40 días sin reportar casos nuevos de coronavirus. Solo hubo cinco personas que adquirieron el virus en el exterior y que afortunadamente recibieron el alta médico. Un verdadero alivio.

El analista del mayor y más agudo olfato para la política

¿Qué hizo bien? Ante todo se tomaron medidas de manera anticipada que lograron evitar que todo colapse; las clases en todos los niveles se suspendieron, las fronteras fueron cerradas, se pidió a la sociedad “no moverse de la casa” y a los que regresaban a la provincia cumplir con un periodo de 14 días de aislamiento social en un hotel. Un acierto del gobernador Morales que fue reconocido en plano nacional.

Sin embargo esto recién comienza, y nos estamos preparando para el peor momento de la pandemia, que llegaría según los especialistas, entre junio y julio, en pleno invierno; el famoso pico de la enfermedad. Desde hace tiempo el gobierno de la provincia está pensando en esos días, y ante su llegada inevitable tomo los recaudos necesarios.

Estamos provistos, según lo informó el Comité Operativo de Emergencia (COE), de respiradores, test PCR y los denominados rápidos, se montó un hospital de Campaña con más de 200 camas y estructuras similares en el interior de la provincia. Todo con el propósito de no tener sobresaltos.

La idea es contener un posible brote de la enfermedad y asistir los posibles casos que surjan con un sistema sanitario fuerte y acorde a los requerimientos de este momento crucial.

Ahora, el interrogante es y será siempre sí las personas, la sociedad jujeña en su conjunto está tomando dimensión de la responsabilidad que debe asumir. La respuesta lamentablemente es NO.

Es injusto generalizar en estos casos, pero usted como yo es testigo de un momento de desinterés total. Cada vez menos personas usan barbijos o tapabocas en la vía pública, la mayoría sale de sus casas sin motivo de urgencia alguno, organizan “fiestas clandestinas” y hasta encuentros deportivos en los barrios. Esta mal entendida la flexibilización de algunas actividades y eso es grave.

Algunos sin embargo aprovechan la oportunidad de salir a correr o pasear en bicicleta. De volver a las iglesias o templos, o de realizar compras o pagar servicios de manera presencial. ¿No es lindo volver tener esa experiencia? Entonces porque lo vamos a arruinar. En vez de ser tan individualistas, porque no hacemos el esfuerzo de pensar por el otro.

“El bicho”, como bautizó Morales al virus del COVID-19 está esperando que nos relajemos, que bajemos la guardia en esta guerra que todavía no comenzó.  De un abrir y cerrar de ojos, esos cuarenta dias de alivio pueden convertirse en un infierno.

A mi humilde opinión no le deberíamos dar el gusto, entendiendo que hoy más que nunca, todo depende de nosotros, no hay vacuna, ni antídoto, somos nosotros y nuestros gestos son los que van a salvarnos.

Por Benjamín Urdemales – La provincia cumple 40 días sin reportar casos nuevos de coronavirus. Solo hubo cinco personas que adquirieron el virus en el exterior y que afortunadamente recibieron el alta médico. Un verdadero alivio.

El analista del mayor y más agudo olfato para la política

¿Qué hizo bien? Ante todo se tomaron medidas de manera anticipada que lograron evitar que todo colapse; las clases en todos los niveles se suspendieron, las fronteras fueron cerradas, se pidió a la sociedad “no moverse de la casa” y a los que regresaban a la provincia cumplir con un periodo de 14 días de aislamiento social en un hotel. Un acierto del gobernador Morales que fue reconocido en plano nacional.

Sin embargo esto recién comienza, y nos estamos preparando para el peor momento de la pandemia, que llegaría según los especialistas, entre junio y julio, en pleno invierno; el famoso pico de la enfermedad. Desde hace tiempo el gobierno de la provincia está pensando en esos días, y ante su llegada inevitable tomo los recaudos necesarios.

Estamos provistos, según lo informó el Comité Operativo de Emergencia (COE), de respiradores, test PCR y los denominados rápidos, se montó un hospital de Campaña con más de 200 camas y estructuras similares en el interior de la provincia. Todo con el propósito de no tener sobresaltos.

La idea es contener un posible brote de la enfermedad y asistir los posibles casos que surjan con un sistema sanitario fuerte y acorde a los requerimientos de este momento crucial.

Ahora, el interrogante es y será siempre sí las personas, la sociedad jujeña en su conjunto está tomando dimensión de la responsabilidad que debe asumir. La respuesta lamentablemente es NO.

Es injusto generalizar en estos casos, pero usted como yo es testigo de un momento de desinterés total. Cada vez menos personas usan barbijos o tapabocas en la vía pública, la mayoría sale de sus casas sin motivo de urgencia alguno, organizan “fiestas clandestinas” y hasta encuentros deportivos en los barrios. Esta mal entendida la flexibilización de algunas actividades y eso es grave.

Algunos sin embargo aprovechan la oportunidad de salir a correr o pasear en bicicleta. De volver a las iglesias o templos, o de realizar compras o pagar servicios de manera presencial. ¿No es lindo volver tener esa experiencia? Entonces porque lo vamos a arruinar. En vez de ser tan individualistas, porque no hacemos el esfuerzo de pensar por el otro.

“El bicho”, como bautizó Morales al virus del COVID-19 está esperando que nos relajemos, que bajemos la guardia en esta guerra que todavía no comenzó.  De un abrir y cerrar de ojos, esos cuarenta dias de alivio pueden convertirse en un infierno.

A mi humilde opinión no le deberíamos dar el gusto, entendiendo que hoy más que nunca, todo depende de nosotros, no hay vacuna, ni antídoto, somos nosotros y nuestros gestos son los que van a salvarnos.


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