La ley vigente contempla 0,5 miligramos de alcohol para conductores de auto, 0,2 para motos y bicicletas, y 0,0 para transporte de pasajeros menores y de carga.

La Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados retomó ayer por tarde el debate de los proyectos que establecen alcohol cero al volante, que buscan prohibir en todo el país que las personas que hayan ingerido bebidas alcohólicas puedan conducir vehículos.
La reunión de la comisión, que preside el radical jujeño Jorge Rizzotti, comenzó a las 14 en el anexo A de la Cámara baja y contó con la presencia del director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Pablo Martínez Carignano, quien fue tajante: dijo que 1 de cada 4 de los siniestros viales son producidos por gente con alcohol en sangre. Además, resaltó que es necesario llevar la ley a que tenga una tolerancia cero de alcohol en sangre para aquellos que conducen.

Con respecto a los efectos de conducir luego de tomar bebidas alcohólicas, Martínez Carignano mencionó que, aunque un conductor haya consumido alcohol en cantidades mínimas, el riesgo de provocar un siniestro vial es 3 veces mayor que el de un conductor sobrio. Estas probabilidades se multiplican por 10 y hasta por 30 veces cuando el alcohol consumido varía entre los 0,5 g/l y 1,2 g/l.
Entre otros temas, también repasó las experiencias y resultados positivos en cuanto a la baja de siniestralidad de los países de la región que ya implementaron la medida, como son los casos de Brasil, Uruguay y Paraguay.En este punto también resaltó que en ninguno de estos países se registró un impacto negativo sobre la producción y consumo de bebidas alcohólicas, en contraposición a lo que se piensa sobre que esta ley iría en contra de la industria.















