Por Dolores Castro Olivera// La violencia parece dar la nota diariamente en este proceso de campaña con vistas a las PASO del 09 de agosto.
Tanto desde el Frente Cambia Jujuy como desde el frente para la Victoria se cruzan acusaciones sobre daños en la cartelería que adorna la ciudad de Jujuy. Además de la ya de por sí contraproducente contaminación visual que no genera un debate serio, donde lo importante sería la defensa de los argumentos y el enriquecimiento del proceso eleccionario y democrático, además los carteles han sido reemplazados por pasacalles con acusaciones que sólo generan más violencia.
Esto empobrece mucho la opinión sobre los precandidatos. Ya que un simple cartel no genera postura ni argumentos, y el tiempo y el dinero destinados a la confección de los mismos y a las posteriores acusaciones en las cuales se enquistan los distintos sectores, deberían ser invertidos en una campaña donde prime un debate sobre las reales propuestas y estrategias de Gobierno.
La cartelería no educa al elector, más bien genera repudio, y en la competencia por quién pega más carteles en las pocas esquinas "estratégicas" de nuestra ciudad, los transeúntes y los automovilistas extrañamos el paisaje de nuestra Jujuy, y la limpieza del municipio.
















