Así se vivió en diferentes puntos de la provincia, con los autos, casas, negocios, motos, todas las cosas materiales que se obtuvieron en el último año y que hoy quieren agradecer y bendecir para que tenga buen augurio.
Es así que vimos talco, serpentina y espuma que vestías de colores las cosas chayadas y la música infaltable para terminar con alegría el carnaval grande, dando paso al miércoles de cenizas.
En esta oportunidad se trata de un negocio del barrio San Pedrito de venta de productos avícolas que en su primer año quiso chayar el local y hasta un grupo de caporal se hizo presente para dar un cierre de lujo.

















