El canciller Heraldo Muñoz calificó de "surrealista" la declaración de Evo Morales sobre una supuesta intromisión chilena en el conflicto minero de Potosí
El canciller chileno, Heraldo Muñoz, dijo este lunes que si Bolivia quiere continuar con la "campaña de agresividad" contra Chile, que lo haga sola, porque su país no entrará en una "lógica confrontacional". Su declaración fue hecha en respuesta a lo dicho por el presidente boliviano, Evo Morales, acerca de que Chile intervino en el conflicto minero de Potosí.
"No sé de verdad quién estará detrás de algunos cívicos de Potosí; yo puedo entender que están ahí algunos chilenos, usando para confundir este mejor momento que está viviendo Bolivia gracias a la llegada del Papa", había dicho Morales.
"Francamente, las afirmaciones que ha hecho el presidente Morales respecto a estos acontecimientos en Potosí, me parece una situación surrealista", dijo Muñoz en rueda de prensa. "No voy a contestar, yo lo único que espero que a Bolivia le vaya bien en los Juegos Panamericanos, para que si le va mal no culpen a Chile de ese resultado", agregó con tono irónico.
Las relaciones bilaterales se mantienen en tensión luego de que el Papa manifestara su esperanza de un diálogo entre Bolivia y Chile y no considerara injusto el anhelo boliviano de tener una salida soberana al mar. Chile negó sentirse presionado por las declaraciones del Pontífice.
Bolivia demandó a Chile en 2013 ante la Corte de La Haya para obligarlo a negociar una salida soberana al mar, tras perder sus únicas costas en una guerra que los enfrentó a fines del siglo XIX.
Ante la falta de una solución a este conflicto, las relaciones diplomáticas están cortadas desde 1978. En medio de la visita del Papa, Chile ofreció retomar las relaciones, pero Bolivia afirmó que primero debe resolverse el tema marítimo.
Conflicto en Potosí
Potosí está paralizada y bloqueada desde el pasado 6 de julio, por una protesta encabezada por el Comité Cívico de Potosí (Comcipo), que reúne a varias organizaciones sociales de esa región.
Con su huelga, los líderes potosinos exigen al Gobierno la construcción de una planta hidroeléctrica, tres hospitales, más carreteras, fábricas de vidrio y cemento, un aeropuerto internacional y acciones efectivas para preservar el Cerro Rico, deteriorado por la explotación minera, entre otras demandas.















