El proyecto, que integra la reforma integral prometida por el gobierno de Bachelet, será ahora sometido a la votación en particular. Tras la media sanción, será girado al Senado
Los diputados chilenos aprobaron en general el proyecto de ley que pone fin al lucro, al copago y a la selección en los establecimientos escolares que reciben aportes del Estado. Se definió por 72 votos a favor y 43 en contra. Tras la votación en general, se tratará cada artículo en particular. Luego el proyecto será girado al Senado, donde será primero estudiado por la Comisión de Educación, de mayoría oficialista.
La iniciativa forma parte de la reforma integral a la educación impulsada por el gobierno de Michelle Bachelet, que está compuesta por distintos proyectos que se irán debatiendo en el Congreso de forma progresiva. El texto fue ingresado el 22 de mayo al Congreso y recibió el aval de las comisiones de Educación y Hacienda de la Cámara baja.
El debate se vio demorado debido a que el Gobierno buscaba aprobar primero la reforma tributaria, con la que se obtendrán los fondos para financiar la educación pública en todos los niveles. Esto se concretó a mediados de diciembre.
En la sesión de este martes, hubo momentos de tensión entre el bloque de Nueva Mayoría y la oposición. "Qué estamos haciendo tan mal que el primer fruto de la reforma es el cierre de colegios", disparó la diputada María José Hoffmann (UDI) y agregó que "la educación municipal no se arregla a costa de la particular subvencionada".
El representante de Amplitud Pedro Browne dijo que "siempre es más fácil partir por el eslogan, pero mañana cuando esté aprobada esta reforma la educación seguirá igual de alicaída". Su par de RN José Manuel Edwards aseguró que "el nombre de este proyecto no es más que un eufemismo y es el fin de la libertad de enseñanza de la educación particular subvencionada", según reseña el periódico chileno Emol.
"Les duele esta reforma que cambia un sistema mercantilista a una regulación de educación más justa. La selección y financiamiento compartido son mecanismos que limitan la entrada a los colegios, genera una segmentación que ubica a la educación chilena como la más segregada en los países del mundo", replicó Guillermo Ceroni, del Partido por la Democracia (PPD).
"Los padres van a poder elegir el colegio que quieren para sus hijos, sin discriminación por la capacidad de pago o si los padres están casados o divorciados. Este proyecto va a permitir que el copago no sea un obstáculo", añadió, por su parte, el demócrata cristiano Matías Walker.
Sin embargo, esta reforma fue rechazada por los estudiantes de instituciones secundarias y universitarias, quienes consideran que es "insuficiente" y no ataca el problema de fondo. De hecho, distintas agrupaciones estudiantiles y docentes convocaron distintas marchas para reclamar una reforma educativa más profunda.
Gabriel Boric, ex dirigente estudiantil y uno de los líderes de las protestas por la educación gratuita que sacudieron al gobierno del ex presidente Sebastián Piñera, instó a Bachelet a "enmendar el rumbo" mientras tenga tiempo. "La reforma que hoy queremos la vamos a defender de la derecha, pero si es necesario, también la defenderemos de las vacilaciones del Gobierno", manifestó.
Bachelet prometió, durante su campaña presidencial, una reforma que garantizara el acceso a todos los ciudadanos de Chile a una educación gratuita y de calidad en todos los niveles. También había asegurado que habría una reforma tributaria, la cual ya está vigente, y una reforma constitucional, que será postergada para la mitad de su mandato.















