Bajo los hashtags #PobreArgentina y #Cacerolazo, en las redes se desplegó un llamado a salir a las calles en rechazo a una jornada violenta
El Congreso, tanto en su interior como en las afueras, fue el escenario del caos en una jornada marcada por los incidentes y la violencia. Mientras los Diputados comenzaban a debatir la reforma previsional en la cámara de Diputados, en las inmediaciones hubo enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad que se replicaron durante toda la jornada.
Pasadas las 21, en algunos barrios porteños comenzaron a retumbar cacerolas en rechazo a una jornada violenta y al tratamiento de la iniciativa oficialista. Hubo manifestaciones espontáneas de este tipo en Villa Urquiza, Palermo, San Telmo, Devoto, Villa Crespo, Caballito, Lugano y en las zonas aledañas al Congreso.
Por las redes sociales, también se llamó a protestar contra el Gobierno y se impulsaron los hashtag #PobreArgentina y #Cacerolazo para hacer un llamado a los ciudadanos a salir a las calles. Twitter y Facebook se inundaron de publicaciones con videos en los que se ven a vecinos de distintos barrios de Capital manifestándose.
Por su parte, durante la sesión parlamentaria, la diputada nacional por Libres del Sur Victoria Donda sacó una cacerola y dijo: "Ahora van a tener que escuchar lo que pasa en cada esquina porque los que están afuera no son desestabilizadores: es la sociedad que se hace escuchar". Y agregó: "Le decimos: con los jubilados y con los pibes no se metan".
En zonas aledañas al Congreso, se escuchaba: "¡A dónde va, que no se ve, es la famosa CGT!".
La concurrencia comenzó a nutrirse desde las 23 y en cuestión de horas una multitud se encontraba frente al Parlamento para expresar su rechazo al proyecto del Ejecutivo. Pasadas las 3, un grupo de violentos comenzó a arrojar piedras al otro lado de las vallas ubicadas sobre Avenida Callao y los efectivos de la Policía de la Ciudad respondieron con gases lacrimógenos.
Dos personas resultaron detenidas tras este episodio y en cuestión de minutos se consumó la desconcentración de la protesta.
Más temprano, en distintos puntos de la Ciudad volvieron a escucharse los ruidos de las cacerolas. En algunos casos, las consignas de los vecinos apuntaban claramente contra la iniciativa que impulsa el oficialismo. En otros, en cambio, los mensajes cuestionaban los violentos incidentes registrados en los alrededores del Congreso.
Bajo esas dos premisas, y en algunos casos con miradas bien opuestas sobre los motivos de la protesta, distintos grupos de vecinos se congregaron en esquinas de Caballito (Rivadavia y Acoyte), Palermo (Santa Fe y Scalabrini Ortiz), Belgrano (Cabildo y Federico Lacroze), Villa Urquiza, Once (Rivadavia y Pueyrredón), Boedo (San Juan y Boedo), San Telmo y Congreso. También hubo algunas protestas en zonas del conurbano bonaerense.
Desde la tarde, hubo una convocatoria que circuló por redes sociales y grupos de Whatsapp: "Este lunes 18/12 a las 20 si estás en desacuerdo con la reforma jubilatoria, donde te encuentres salí a la calle y sumate al cacerolazo con ollas, bocinas, palmas o lo que tengas a la mano. Todos juntos, el país unido para expresar al unísono el desacuerdo del ajuste a jubilados". Los hechos de violencia protagonizados por grupos radicalizados, también despertaron el rechazo de varios vecinos porteños.

















