El Xeneize sufrió con un hombre menos, se replegó demasiado y los locales se llevaron una victoria por 1-0 en Belo Horizonte.

Y un día Boca perdió. Después de 14 partidos sin conocer la derrota, pagó cara la expulsión de Adam Bareiro en el primer tiempo y cayó 1-0 en su visita a Cruzeiro por la fecha 3 de la Copa Libertadores.
No fue un partido sencillo para el Xeneize, que sueña con meterse en octavos. Desde el inicio en Belo Horizonte, el juego fue de pierna fuerte, brusco y con muchas infracciones de ambos lados. Así, Bareiro terminó viendo la tarjeta roja después de dos amonestaciones totalmente evitables, sobre el final del primer tiempo.
Ya con uno menos y en el complemento, Claudio Úbeda dispuso las salidas de Tomás Aranda y Miguel Merentiel para hacer ingresar a Exequiel Zeballos y Nicolás Figal, dando lugar así a una línea de cinco defensores. Ese remedio, finalmente, sería el mal para Boca, que se replegó demasiado y, a siete minutos del final, sufrió un gol prácticamente abajo del arco, desde los pies de Neyser Villarreal. Poco mérito había hecho Cruzeiro hasta ese momento, pero la contundencia le permitió quedarse así con la victoria.














