El Taladro y La Academia no se sacaron ventajas en un partido en el que el 0 a 0 no representa lo que pasó en la cancha ya que los dos llegaron y mucho y los arqueros fueron figura.
Racing no pudo llevarse de cancha de Banfield los tres puntos que mereció y debió conformarse con un injusto 0 a 0 que el local prohijó merced a una sobresaliente tarea de su arquero, Enrique Bologna, en el cierre de la 27ma. fecha del campeonato de primera división.
La clasificación a la Liguilla Prelibertadores no fue lo más importante sino lo único que hubo en juego en el estadio Florencio Sola, que acaba de cumplir 75 años, y al que acudieron por primera vez oficialmente como nueva cúpula dirigencial banfileña (ganaron las elecciones el sábado pasado) integrada por el presidente Eduardo Spinosa y su vice, Gabriel Mariotto.
Esto y la grandeza de su rival, que en principio iba a traer público pero finalmente se dio marcha atrás y sus hinchas debieron ir a recuperar el dinero de las entradas que habían sacado previamente, hicieron que el estadio de Peña y Arenales luciera súperpoblado de parciales "albiverdes".
Claro que la noche dio más para el sufrimiento de los hinchas del "Taladro" que para el goce, sobre todo en el primer tiempo, cuando Racing se mostró claramente superior en juego, presencia en el campo y situaciones de gol.
Claro que cada vez que llegó a la última linea local, el ataque racinguista chocó con las manos de un inspirado Enrique Bologna, que sacó todo lo que le tiraron.















