Lo dictaminó la Justicia Federal este jueves, es por el escrache en contra de Gerardo Morales en el 2009.

Milagro Sala fue condenada a la pena de tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, por el violento escrache que sufrió el ahora gobernador de Jujuy Gerardo Morales en 2009.
Sala, que cumple arresto domiciliario, había sido condenada por daños a la pena de tres años, pero la Cámara de Casación ordenó dictar un nuevo fallo; esta vez, agregando el delito de amenazas.
El fallo que le impuso la nueva pena fue dictado por el tribunal oral federal de Jujuy integrado por los jueces Alejandra Cataldi, Héctor Juárez Almaraz y Liliana Snopek.
El gobernador Morales, como querellante, había pedido que la condena fuera de siete años y que fuera de cumplimiento en el penal federal de General Güemes, Salta.
El fallo además impone la pena de tres años y seis meses a María Graciela López como coautora de daño agravado y amenazas coactivas, y la pena de dos años y un mes en suspenso a Ramón Salvatierra.
Sala fue condenada como instigadora del episodio ocurrido el 16 de octubre de 2009, denunciado por Morales cuando era senador. En ese momento, cuando estaba acompañado del Auditor General de la Nación Leandro Despuy, de Alejandro Nieva y del diputado nacional Miguel Angel Giubergia en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Jujuy, fue agredido por integrantes de una red de organizaciones sociales que responden a Milagro Sala. Morales sostuvo que Sala ya lo había amenazado antes, en dos ocasiones.
Los jueces dieron por probado que María Graciela López, quien ya se encontraba en el hall de entrada del edificio, con su teléfono celular avisó de la llegada de Morales al lugar. Luego de unos instantes, llegó un grupo de entre 10 y 20 jóvenes, comandados por Ramón Gustavo Salvatierra y María Graciela López, que ingresó de manera violenta, rompiendo los vidrios del frente del edificio, arrojando huevos, piedras, sillas, mesas, abrochadoras, perforadoras y cajas con documentación. Agredieron a las personas que se encontraban presentes y se retiraron. Comenzaron a proferir amenazas a Morales.
Si bien las amenazas fueron contra el entonces senador, estaban dirigidas también a los miembros de la Auditoría General de la Nación, quienes habían concurrido al Consejo de Ciencias Económicas para disertar sobre el control de los fondos nacionales que se transferían a la provincia para las organizaciones sociales. Esas amenazas tenían por finalidad que cesaran los controles a las organizaciones sociales que Milagro Sala lideraba, impulsados por Morales, quien en ese momento era miembro de la Comisión Bicameral Permanente Revisora de Cuentas.
Fuente: La Nación















