Tras la confirmación de su seguridad en personas mayores de 60 años, el Presidente se colocó la vacuna contra el coronavirus.

Tras la confirmación de parte de la ANMAT de que la vacuna Sputnik V es recomendada para la población mayor de los 60 años, Alberto Fernández cumplió con lo prometido y se inoculó contra el COVID-19 en el Hospital Posadas, a donde llegó a las 13.
“La vacuna fue aplicada en su brazo izquierdo por Marcela Yanni, licenciada en enfermería”, informó Presidencia a través de un comunicado. También se destacó que “el mandatario nacional reafirmó la seguridad y la eficacia de la vacuna y reiteró que su prioridad es que llegue a la mayoría de los argentinos en el menor tiempo posible”.
El Presidente cumplió 61 años y tenía la intención de vacunarse apenas iniciada la campaña de vacunación en la Argentina, y así lo hizo saber públicamente. Incluso llegó a hacerse enviar un lote a la Residencia de Olivos del primer envío, el que llegó a fines de diciembre.
Fernández acudió al Hospital Nacional Posadas en compañía del ministro de Salud, Ginés González García, que lo estaba esperando. En el mismo nosocomio se dio inicio formal a la primera dosis y segunda dosis de la Sputnik V de la campaña de vacunación, un esfuerzo logístico especialmente exigente para todos los países, que se juegan en la organización y distribución la credibilidad frente a su electorado. El secretario general, Julio Vitobello, y el vocero presidencial, Juan Pablo Biondi, viajaron en el auto con el Presidente al hospital, y también se vacunaron.
Así, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina que aprobó e inició la vacunación contra el COVID-19 usando la vacuna rusa en mayores de 60 años, luego de que ANMAT oficializara la recomendación que estipula la Ley 27.573 para las aprobación de emergencia frente a la pandemia.
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