En horas de la tarde el Presidente dará información sobre el acuerdo con los bonistas, además describirá su estrategia de negociación con el FMI. Antes del acto, mantendrá una reunión personal con Gerardo Morales.

Alberto Fernández convocó a un acto institucional para revelar los resultados de la negociación con los acreedores privados que arribaron al país a las seis de la mañana desde Londres. Se espera que el Presidente informe los resultados de una negociación con los bonistas de Wall Street que fue compleja, ardua y finalmente exitosa.
En horas de la tarde, más precisamente a las 16, el Presidente y el ministro de Economía, Martín Guzmán, harán la presentación formal en presencia de todos los gobernadores, el Gabinete Nacional y los diputados y senadores más poderosos del oficialismo.
En el acto, Fernández repasará la negociación con los acreedores privados y adelantará sus pretensiones económicas y financieras ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). “No vamos a aceptar un programa de ajuste. Vamos a negociar un plan que implique honrar las deudas y que nos permita crecer”, sintetizó el Presidente en Olivos cuando se le preguntó sobre su conversación con Kristalina Georgieva, directora ejecutiva del FMI.
Cuando Alberto Fernández termine su introducción, Guzmán ocupará el centro del escenario para revelar los resultados de su negociación con los acreedores privados. El ministro de Economía hará una retrospectiva de las conversaciones con los bonistas bajo legislación extranjera, explicará los porcentajes de adhesión obtenidos en cada serie de bonos -2005, 2010 y 2016- y presentará el número final de la quita obtenida a la actual deuda privada de 66.000 millones de dólares.

Argentina debe al Fondo Monetario Internacional cerca de 44.000 millones de dólares que vencen entre 2021 y 2023. Es imposible resolver esa deuda en dos años, por lo que la estrategia presidencial consiste en cumplir con los intereses que vencen, recibir partidas frescas y postergar el pago del capital hasta el 2024.
La directora gerente Georgieva y los países de la Unión Europea se muestran proclives a la hoja de ruta trazada por Alberto Fernández, pero la incógnita es Estados Unidos. El Presidente tiene una posición distante con Donald Trump y la Casa Blanca controla las acciones de Georgieva y el FMI. La clave es el resultado de las próximas elecciones norteamericanas: si Trump derrota a Joe Biden, todo será complejo y engorroso.
Además de hacer referencia al FMI y los fondos de inversión, Alberto Fernández ratificará su decisión de fortalecer el mercado de capitales. Los acreedores bajo legislación local recibieron el mismo trato que los bonistas de Wall Street y en Olivos también apuestan a un canje exitoso con los tenedores de títulos nacionales.















