Por Federico Medrano || Seguramente la inmensa mayoría de los docentes que trabajan en las escuelas de Educación Secundaria y en los Institutos de Educación Superior de la Provincia, se preguntarán -a diario- que le deparará el destino como trabajador de la educación frente a los grandes cambios establecidos tanto en la Ley de Educación Nacional N° 26.206 como en la Ley de Educación de la Provincia N° 5.807.
Los instrumentos legales mencionados establecen las normas referentes a la organización, funcionamiento y sostenimiento del Sistema Educativo Provincial, y regulan –además- el ejercicio de nuestro derecho a enseñar. Esto implica, que se desarrollarán grandes cambios en la estructura, en todas las modalidades y orientaciones -como en aquellas opciones organizativas y/o curriculares- previstas dentro de la Educación Secundaria obligatoria, lo que conlleva inminentemente a la modificación del régimen laboral de los docentes jujeños.
En este contexto surge un interrogante ¿Qué pasos debemos seguir para resguardar nuestro derecho como trabajador de la educación?. Reaparece entonces la necesidad de recuperar una institución clave que actúa como interlocutor del conjunto de los docentes, el CE.D.E.M.S.-
Recuperar el rol protagónico y central del sindicato en el debate y en la búsqueda de soluciones a las problemáticas del sector, al igual que reconstruir la confianza y credibilidad entre sus afiliados y en la comunidad docente –en genera- es sin dudas el gran desafío. Esta meta se podrá alcanzar por medio de una institución con autoridad, sobre todo con autoridad moral, democratizando la vida interna con asambleas de afiliados y de delegados de manera periódica, que permite un mayor protagonismo y participación; construyendo consenso a partir de los disensos, más allá de las diferencias que puedan existir.
El modelo de gestión sindical que debe primar, es aquel donde el compromiso que asuman aquellos que vayan a dirigir el destino de los docentes de la Educación Secundaria y Superior sea el de un verdadero trabajo en equipo; donde cada uno de sus miembros tenga asignada una responsabilidad, tanto en la administración de la Institución como en los convenios comerciales, actividades de índole cultural, deportiva, artística y de capacitación. Así también, dirigir los esfuerzos –fundamentalmente- al acompañamiento de los docentes en el reclamo individual y colectivo, tanto en el aspecto salarial como en las condiciones laborales.
















