Gobierno e Iglesia ultimaron los detalles logísticos de la visita de León XIV a la Argentina. La agenda se mantiene sin cambios y el operativo se encuentra en su etapa final, con fuertes dispositivos de seguridad y coordinación para las actividades que encabezará el Pontífice en Buenos Aires, Córdoba y Luján.

A menos de una semana del arribo del papa León XIV a la Argentina, representantes del Gobierno nacional y de la Iglesia Católica avanzaron en los preparativos finales para una visita que movilizará a miles de fieles y concentrará la atención política e institucional del país. El encuentro se realizó este lunes en el Palacio San Martín y estuvo encabezado por el canciller Pablo Quirno, junto a autoridades eclesiásticas y responsables de las distintas áreas organizativas.
La reunión tuvo como objetivo afinar los últimos aspectos vinculados a la seguridad, los traslados, la comunicación oficial y la coordinación de las actividades que el Sumo Pontífice desarrollará en Buenos Aires, Córdoba y Luján. Según explicaron los participantes, se trató de la última instancia de trabajo conjunta antes de la llegada de la delegación vaticana.
Tras el encuentro, Quirno destacó el clima de expectativa que genera la visita papal y aseguró que el cronograma previsto continúa sin modificaciones. El funcionario señaló que los equipos técnicos trabajan desde hace meses en la organización y que esta etapa está centrada en detalles operativos de precisión relacionados con los dispositivos de seguridad y la logística de cada actividad.
El canciller también descartó cualquier inquietud oficial respecto de posibles pronunciamientos del Papa durante su estadía en el país. En ese sentido, remarcó que el Gobierno recibe con satisfacción la visita y consideró que se trata de un acontecimiento de relevancia para todos los argentinos.
En las últimas semanas, uno de los temas que había generado especulaciones era la participación de la vicepresidenta Victoria Villarruel en los actos protocolares. Sin embargo, fuentes presentes en la reunión aclararon que esa cuestión no formó parte de la agenda del encuentro, que estuvo enfocada exclusivamente en aspectos operativos.
No obstante, Quirno confirmó que continúan los preparativos para las invitaciones institucionales y adelantó que gobernadores, diputados, senadores y la vicepresidenta estarán convocados a participar de las actividades oficiales previstas en el Palacio Libertad.
La agenda incluye la recepción oficial de León XIV por parte del presidente Javier Milei en Aeroparque y una reunión privada en la Casa Rosada. Además, el mandatario participará de la misa central que el Pontífice celebrará en el Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo.
Más allá de los actos protocolares, el Papa desarrollará una agenda propia del Vaticano que contempla visitas al Cottolengo, la cárcel de Devoto y la Universidad Católica Argentina, además de celebraciones religiosas en Córdoba y Luján.
Respecto de su estado de salud, el Gobierno aseguró que la intervención médica a la que fue sometido recientemente no alterará el cronograma previsto. Según la información transmitida por el Vaticano, las actividades se mantienen tal como fueron planificadas originalmente, sin requerimientos extraordinarios para la delegación papal.














