La Cancillería comunicó el apoyo al Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos que propuso el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

La Argentina confirmó este miércoles que apoyó a la coalición global de tierras raras que propuso Estados Unidos como parte de su estrategia de seguridad ante el avance de China. La iniciativa fue impulsada por el Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, que convocó a ministros de casi 50 países para avanzar con la medida.
De acuerdo al comunicado de Cancillería, la Argentina al “Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos, mediante el cual ratifican su asociación estratégica y su compromiso con el desarrollo de un suministro seguro, resiliente y competitivo”.
En el comunicado, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores señalaron que esta medida “apunta a consolidar cadenas de valor más sólidas y diversificadas, generar un entorno favorable para la llegada de inversiones productivas de largo plazo y responder al crecimiento de la demanda global y a la aplicación de tecnologías de vanguardia“.
“Para la Argentina, este instrumento representa una oportunidad de crecimiento económico y productivo. En 2025, gracias a los estímulos y condiciones establecidas por el RIGI, las exportaciones mineras alcanzaron un récord de 6.037 millones de dólares, lo que implicó un crecimiento interanual cercano al 30 %. Esto posiciona a la minería, en particular a minerales críticos como el litio y el cobre, como un sector clave para el incremento de las exportaciones, la generación de divisas y la creación de empleo calificado, con incidencia positiva sobre las economías regionales”, añadieron.
Y completaron: “En un contexto de estabilidad macroeconómica y de reglas claras y previsibles para la inversión, la minería se consolida, junto con la energía y la agroindustria, como uno de los pilares del proceso de transformación económica en curso. La Argentina se encamina hacia un aumento de sus exportaciones totales del orden de los 100.000 millones de dólares en los próximos siete años, con una participación creciente de la minería, que podría superar los 20.000 millones de dólares en ese horizonte y alcanzar más de 30.000 millones de dólares hacia el final de la próxima década”.
En tanto, el canciller Pablo Quirno compartió en sus redes sociales un mensaje tras la firma del acuerdo: “Hoy firmé, en representación de Argentina, un Acuerdo sobre Minerales Críticos con los Estados Unidos: más exportaciones, más inversiones y más empleo para nuestro país. Gracias, Christopher Landau, por el trabajo conjunto y el compromiso para seguir fortaleciendo esta asociación estratégica”.
En ese sentido, durante este miércoles, Marco Rubio convocó a una Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos en el Departamento de Estado y vinculó la estabilidad de las cadenas de suministro con la capacidad de las naciones para proteger su soberanía y proyectar poder militar en el siglo XXI. Justamente, el objetivo de Washington es promover un acuerdo global que reduzca el control de China sobre estos instrumentos claves.
“Los minerales críticos son vitales para los dispositivos que utilizamos todos los días; ellos impulsan nuestra infraestructura, nuestra industria y nuestra defensa nacional”, afirmó Rubio ante delegaciones de más de 50 países. “No se habla lo suficiente de esto, pero es una parte clave de nuestra seguridad”.
La cita ministerial ocurre en un momento de “tregua” comercial de un año entre Washington y Beijing, tras meses de restricciones chinas a las exportaciones de tierras raras que golpearon los mercados globales. Sin embargo, Rubio y otros altos funcionarios dejaron claro que Estados Unidos ya no está dispuesto a confiar en la estabilidad de un mercado dominado por un solo competidor estratégico.
Respecto al papel de la Argentina, Rubio señaló: “No solo tiene la capacidad desde el punto de vista de los recursos naturales para ser un socio clave en minerales críticos para el mundo, no solo para Estados Unidos. Creo que también por su geología, su ubicación geográfica, como por su experiencia, ya han dado pasos enormes“.
Y sumó: "Argentina es uno de los líderes globales en este sentido. Además, estar ubicado en el hemisferio occidental tiene un valor estratégico tanto para Argentina, pero obviamente también para Estados Unidos“.
Qué son las tierras raras y para qué sirven
Esta amplia categoría incluye docenas de materiales como cobalto, níquel, manganeso, grafito y litio, así como “tierras raras”, un grupo de 17 elementos metálicos esenciales para muchos dispositivos de alta tecnología y cuya producción está dominada por China.
La producción mundial en bruto de tierras raras aumentó de 220.000 toneladas en 2019 a 390.000 toneladas en 2024, un incremento del 77 por ciento en cinco años, según un informe de referencia sobre materias primas del grupo de investigación francés Cercle CyclOpe. En esto, hay cuatro elementos que representan la mayor parte del valor económico del sector: neodimio, praseodimio, disprosio y terbio.
Estas cuatro tierras raras “magnéticas” se utilizan principalmente para fabricar imanes permanentes, en particular imanes de neodimio-hierro-boro, que son aproximadamente 10 veces más potentes que los convencionales.
El uso de estos elementos raros maximiza el rendimiento de los imanes al mismo tiempo que reduce su tamaño y peso, señaló Damien Ambroise, responsable de energía en la consultora francesa Bartle.
Un solo aerogenerador marino contiene hasta una tonelada de estas tierras raras magnéticas.
Las tierras raras también se encuentran en todos los teléfonos inteligentes, mejorando el rendimiento de la pantalla y permitiendo la función de vibración del teléfono. Cada dispositivo contiene alrededor de tres gramos de tierras raras, lo que supone más de 3.700 toneladas en total para los 1.240 millones de aparatos vendidos en todo el mundo en 2024.
En el caso de los vehículos eléctricos, cada motor híbrido o eléctrico contiene entre 1,2 y 3,5 kilogramos de tierras raras, según una estimación del Buró de Investigaciones Geológicas y Mineras de Francia. También se utilizan en la fabricación de micromotores, como los que pliegan automáticamente los retrovisores de un automóvil cuando está estacionado.















