Argentina se convirtió en integrante fundador de la Junta de la Paz. De hecho, no deberá pagar los mil millones que le exigen a aquellas naciones que deseen ser parte.

El Consejo de Paz —Board of Peace, en inglés—, creado por Donald Trump, le dio la bienvenida a todos sus países miembros, incluida, la Argentina.
La noticia se conoció a través de una publicación en X en la que la Junta de la Paz presenta a Argentina “como miembro fundador de la creciente organización internacional”. A la lista se suman Camboya, Albania, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Bulgaria, entre otros.
Según lo anunciado, los países que aún no sean parte podrán acceder dentro de los próximos tres años de manera gratuita, pero podrán pagar 1.000 millones de dólares para adquirir un “asiento permanente”. Sin embargo, dado el vínculo que existe entre Javier Milei y Trump, el Gobierno nacional no deberá pagar esta suma para mantenerse dentro del organismo.
El Consejo fue presentado por Trump en el Foro Económico Mundial de Davos, como una iniciativa para “asegurar una paz duradera en áreas amenazadas por conflictos”, reafirmando el liderazgo global de EEUU fuera de las estructuras internacionales tradicionales. Entre los miembros fundadores del comité ejecutivo figuran el secretario de Estado Marco Rubio, Jared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el ex primer ministro británico Tony Blair.
El plan de 20 puntos que dio origen a la junta propone poner fin a la guerra entre Israel y Hamas, prioriza la reconstrucción y la administración civil en la Franja de Gaza. El estatuto del consejo establece que supervisará a un comité tecnocrático palestino encargado de la gestión transitoria del enclave y coordinará el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), orientada a mantener el alto el fuego y desarmar a los grupos insurgentes.
El liderazgo de la Junta de Paz corresponde al propio Trump, quien detenta poder de veto sobre las decisiones y la agenda del consejo. Durante su intervención en Davos, agradeció la colaboración de Steve Witkoff y Jared Kushner por la liberación de rehenes y la coordinación de ayuda humanitaria en Gaza, afirmando que la iniciativa busca consolidar la desmilitarización y la reconstrucción del enclave. “La combinación del Consejo de Paz con el tipo de personas que tenemos aquí, junto con las Naciones Unidas, puede ser algo muy, muy único para el mundo”, manifestó.
El expresidente también ratificó que la junta tiene el objetivo de intervenir en otros escenarios de conflicto, como la guerra en Ucrania y la denominada “Operación Martillo de Medianoche” contra el programa de enriquecimiento nuclear de Irán. Además, mencionó la captura de Nicolás Maduro, la eliminación de ISIS en Siria y el incremento del gasto en defensa por parte de los países de la OTAN.
“Mucha gente no sabía en 2020 que algunas de esas guerras estaban ocurriendo. Y algunas de ellas llevaban, en un caso, 32 años, en otro caso, 35 años, y en otro, 37 años. Nos alegró mucho detener la guerra que había comenzado entre India y Pakistán, dos naciones nucleares. Y me sentí muy honrado cuando el primer ministro de Pakistán dijo que el presidente Trump salvó 10 y quizá 20 millones de vidas al lograr que eso se detuviera justo antes de que ocurrieran cosas malas. Como presidente, puse fin a esas ocho guerras en nueve meses, incluyendo Camboya y Tailandia. Y, por cierto, muchos de los líderes están aquí. Kosovo y Serbia, la República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán e India, Israel e Irán, Egipto y Etiopía. Estamos trabajando en eso ahora mismo”, resaltó el mandatario estadounidense.















