La extraña criatura tubular es una pyrosoma, y aunque parece ser un sólo individuo parecido a un gusano, es en realidad una colonia conformada por cientos de animales llamados zooides, fusionados en un tubo gelatinoso.
La bióloga marina, Rebecca Helm, explica que una larga pyrosoma es una colección de miles de clones, en donde cada individuo tiene la capacidad de replicarse y añadirse a la colonia.















