Al día siguiente de haber disparado contra el cuartel de la Finul, el Ejército dijo que respondió “a una amenaza” en las cercanías, y por eso atacó. Ya son cuatro los soldados extranjeros heridos.

La fuerza de paz de la ONU en el sur del Líbano denunció que un ataque israelí volvió a impactar su cuartel general este viernes por la mañana, hiriendo a dos cascos azules srilankeses, un día después de otro ataque en el mismo lugar que hirió a efectivos indonesios. Además, un ataque aéreo israelí mató a dos soldados libaneses e hirió a otros tres este viernes, informó el ejército libanés.
Los incidentes en los que están involucrados tanto el ejército oficial del Líbano -que se mantiene en gran medida al margen del conflicto entre Israel y los militantes de Hezbollah respaldados por Irán- como la misión de paz de la ONU generaron alarma en momentos en que Israel amplía su campaña contra Hezbollah con oleadas de fuertes ataques aéreos en todo el país y una ofensiva terrestre en la frontera.
La Fuerza Interina de Naciones Unidas para el Líbano (Finul) informó que las explosiones se registraron cerca de una torre de observación en su cuartel general en la localidad de Naqoura, en el sur del Líbano. Uno de los cascos azules heridos fue trasladado a un hospital en la cercana ciudad de Tiro, y el otro fue atendido en el lugar.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dio a conocer un comunicado en el que reconoció que efectivos israelíes habían identificado “una amenaza contra ellos” aproximadamente a 50 metros de la sede de la fuerza de paz, que “los soldados respondieron abriendo fuego hacia la amenaza” y que en el incidente resultaron heridos dos soldados de la Finul. Las FDI anunció que realizará una “profunda investigación al más alto nivel” sobre los ataques.
“Las FDI toman todas las precauciones para minimizar el daño a los civiles y al personal de mantenimiento de la paz. Dado el complejo y desafiante entorno operativo en el que Hezbollah utiliza instalaciones civiles y a la Finul como escudos, las FDI continuarán haciendo esfuerzos para mitigar el riesgo de que incidentes tan desafortunados vuelvan a ocurrir”, añade la nota.
El ataque contra las fuerzas de la ONU generó duras reacciones y el jueves la Casa Blanca expresó su “profundamente preocupación”, Italia llegó a mencionar la posibilidad de catalogar los incidentes como “crímenes de guerra” y este viernes Francia convocó al embajador de Israel.

Más tarde, el propio presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidió a Israel que deje de disparar a las fuerzas de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas en Líbano.
Los acontecimientos se registraron un día después que la Finul afirmara que un tanque israelí disparó directamente contra una torre de observación en su cuartel general, hiriendo a dos cascos azules indonesios, y que los soldados atacaron un búnker cerca de donde se refugiaban los cascos azules, dañando vehículos y un sistema de comunicaciones. Los ataques provocaron condenas internacionales.















