El toreo de la vincha es una herencia de la colonización española, es la única fiesta taurina que existe en la República Argentina, en ella no se lastima al toro, sólo hay que quitarle una vincha, el ritual dice que quien logre quitarle la vincha al toro debe ofrendársela a la Virgen.
Es la única fiesta taurina que existe en la Argentina y es herencia de la colonización española, se lleva a cabo en la localidad de Casabindo, departamento Cochinoca, provincia de Jujuy.
La ceremonia se llevó a cabo en la plaza Quipildor y sus alrededores para festejar de este modo la Asunción de la virgen María, la fiesta comienza el día anterior, a la tarde llegan hasta el lugar bandas de sikuris de localidades vecinas y por la noche se agrupan en una gran peña donde comparten bebidas típicas como la chicha y comidas tradicionales al sonido del erke (instrumento precolombino).
Hoy se realiza una misa a cargo del obispo de Humahuaca, la fiesta continua con una procesión que atraviesa la plaza de toros con una imagen de la virgen llevada por los fieles a paso lento por toda la localidad mientras una banda de músicos imita melodías litúrgicas de la semana santa andaluza, luego de esto comienza el toreo.
Las reglas de la competencia son pocas y muy simples, se necesita agilidad y coraje para esquivar los ataques del toro que lleva en sus astas una vincha con monedas de plata, quien gane la competencia es quien logre quitarle la vincha al toro sin dañarlo y sin lastimarse, luego debe ofrendársela a la virgen.
Para poder quitarle la vincha al toro, éste tiene que haber embestido por lo menos tres veces al torero. Si la quita antes de la tercera embestida, se considera nula la toreada y el torero no suma puntos para la competencia.
El número de visitantes que anualmente participan de la fiesta es de 5.000, llegan el día anterior en caravanas de vehículos levantando nubes de polvo.















