El Banco Central quiere imprimir los nuevos billetes de $ 10.000 y $ 20.000, pero ¿qué planes hay para los de menor valor?

La semana pasada, el Banco Central anunció que lanzará los billetes nuevos de $ 10.000 y $ 20.000 con el fin de facilitar las transacciones entre los usuarios y hacer "más eficiente la logística del sistema financiero y reducir significativamente los costos de adquisición de los billetes".
Era un reclamo de vieja data de los bancos, que ahora se busca dar respuesta. Sin embargo, hay rumores de que podrían sacar de circulación algunos papeles de denominaciones bajas.
Si bien es cierto que el dinero digital está reemplazando al físico, es un proceso paulatino y los argentinos usan mucho efectivo aún, en parte, porque existe una gran economía en negro (alrededor del 40%).

Es por eso que se necesita seguir produciendo billetes. Un tema que llama la atención es que no se haya dispuesto la impresión de un papel de $ 5.000. Y esto responde, según explican los expertos, a que la idea es simplificar los procesos a los bancos. "Con el de $ 2.000 la necesidad de un papel intermedio ya estaría cubierta", dicen.
De hecho, el Tesoro había recomendado la emisión de nuevos billetes con denominación de $ 20.000 y $ 50.000, saltando los de $ 5.000 y $ 10.000, pero finalmente se decidió ir por un plan intermedio en el Banco Central: los de $ 10.000 y $ 20.000.
En ese contexto, las entidades ya no quieren los de $ 500 porque les es muy costoso trasladar el dinero en denominaciones menores. Eligen los de $ 1.000 y $ 2.000, que son los más grandes, y esperan que salgan pronto los nuevos billetes.

Así, el problema inverso que se da es que los billetes más chicos, de $ 10 y $ 20, ya perdieron tanto valor que casi no se les presta atención y podrían salir de circulación en breve, aunque por el momento, "no se está resolviendo nada de eso". Pero eso se va definiendo en función del uso que se le vaya dando a los papeles.
Todo esto responde a la alta inercia de precios que padece la Argentina. Y es que, con un 25,5% de inflación en diciembre, los precios están volando y para pagar poca cosa se necesita un fajo grande de papeles de la mayor denominación.














