El proyecto que el Presidente envió al Congreso intenta eliminar el mínimo de cinco legisladores para cada distrito, que rige desde 1983. Afectaría a 16 jurisdicciones y se basa en el criterio de densidad poblacional.

El artículo 450 de la ley ómnibus que acaba de enviar Javier Milei al Congreso para su tratamiento en sesiones extraordinarias genera ruido en varias provincias, donde aún están leyendo la letra chica de la iniciativa sin emitir opinión.
A través de la modificación de la ley 22.847, el Ejecutivo propuso disminuir la representación de las provincias que concentran la menor cantidad de habitantes -y que hoy son compensadas con tres diputados “extra”- y aumentar la cantidad de votos requeridos para que un legislador ingrese a la Cámara baja, lo cual perjudicaría a los distritos de menor densidad poblacional, especialmente que hoy están en manos del Partido Justicialista (PJ).
Las provincias que mejorarían su representación, según los cálculos del Gobierno, serían Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, Córdoba y Tucumán. Y, de un total de 16 que saldrían perdiendo, la más afectada sería la Ciudad de Buenos Aires, que desde que obtuvo rango de provincia en 1996 tiene 25 legisladores. Con la nueva proporción, pasaría a tener 17.

El número de diputados nacionales se define desde julio de 1983 por cantidad de habitantes -uno por cada 161.000 o fracción no menor de 80.500-, y a esa representación se agregan, por cada distrito, tres diputados. Además, se estableció que en ningún caso pueden ser menos de cinco, ni inferiores a los que cada distrito tenía al 23 de marzo de 1976.
Por último, se dispone que el Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sud elija dos diputados (aunque este último punto fue modificado cuando ese distrito se transformó en provincia, y hoy tiene cinco).
De esa manera, el proyecto, que llevó esta tarde por instrucción de Milei el ministro del Interior, Guillermo Francos, busca introducir una seria modificación en la ley sancionada meses antes de la recuperación de la democracia, porque pondría en inferioridad de condiciones la representación del Congreso de las provincias con menor densidad geográfica.
Por un lado, aumentaría a 180.00 la cantidad de habitantes que se requieren para elegir un diputado. Por otro, eliminaría la compensación de tres diputados para las provincias que no alcanzan los cinco.















