El libertario planteó eliminar de circulación el peso y darle curso legal a la moneda norteamericana. Ratificó esa idea en los últimos días tras la alianza con Mauricio Macri.

La dolarización de la economía fue la principal consigna económica de la campaña electoral de Javier Milei y luce por lo tanto, como la columna vertebral de su futura gestión. El candidato de La Libertad Avanza (LLA), el más votado en la segunda vuelta de este domingo, basa su programa económico en recortar fuertemente el gasto público y dar curso legal al dólar norteamericano en reemplazo del peso. Es una idea que Milei ratificó incluso tras su alianza electoral con Mauricio Macri.
La presidencia del Banco Central es uno de los pocos puestos del equipo económico con un nombre que suena con insistencia desde hace tiempo.
Milei hizo su camino desde su irrupción en la política argentina con propuestas muy disruptivas en política económica respecto del resto del abanico electoral. La principal es la idea de eliminar el peso en favor de la moneda norteamericana. El encargado para esa misión es Emilio Ocampo, un economista del CEMA, del círculo más cercano a Milei, que lo señaló como futuro presidente del Banco Central.
En palabras de ambos, buscarán que sea “el último” mandamás de la entidad, ya que parte de la idea que sostiene La Libertad Avanza es la de cerrar el BCRA. En los últimos días, sin embargo, Ocampo había declarado que más que eliminar el BCRA el gobierno libertario debería “cerrar la capacidad del poder político de emitir dinero para financiar su gasto y desvalorizar la moneda”.
La idea de dolarizar fue además fuente de discusión entre los principales frentes políticos que compitieron por la presidencia. Sergio Massa y hasta el 22 de octubre Juntos por el Cambio con Patricia Bullrich consideraron desde el inicio del debate a esa propuesta como “inviable” y costosa para la economía, al tomar en cuenta que la economía tiene pocos dólares y que implementar una medida de esa naturaleza implicaría una tasa de cambio con un valor mucho más alto que el actual.
La principal dificultad
La propuesta de Ocampo implica, a grandes rasgos, liquidar los pasivos del Banco Central (Leliq y pases) más la base monetaria (los pesos en circulación). Para eso debería disponer de un “vehículo” financiero que le permita conseguir financiamiento en el exterior.
El centro del debate: cuántos dólares se necesitan
Proyecciones de un trabajo elaborado por los expertos de Aurum Valores se basan en distintos supuestos del precio de la deuda y también del tipo de cambio. Así, en el mejor de lo escenarios, aquel en el que la deuda mantiene una paridad levemente por encima de 30% con un valor del dólar de contado con liquidación en torno a los valores actuales ($900), el stock total de la deuda en manos de privados pasaría de los actuales USD 89.500 millones a más de USD 200.000 millones, es decir, un aumento cercano al 130 por ciento.














