“Sos mía o de nadie”, dijo el policía Sergio Patricio Galván antes de asesinar a su ex, Teresita López, en un consultorio de la capital provincial. El agente intentó suicidarse y está en terapia intensiva.

El consultorio solía llenarse de gente desde temprano, pero el lunes a las 9 solo había una paciente en la sala de espera. Hasta en ese detalle reparó el policía Sergio Patricio Galván (31) para ejecutar el plan que ya había tramado con anterioridad: irrumpir en el centro de dermatología y estética situado en la ciudad de Formosa y asesinar a la secretaria, Teresita Luciana López (35), con quien había mantenido una relación hasta agosto.
Cuando estuvo frente a frente con la víctima, Galván dijo una frase propia del manual del femicida: “Sos mía o de nadie”. Esas fueron las palabras que escuchó la paciente -única testigo presencial del hecho- y que, según indicaron fuentes judiciales, ya forman parte del expediente. Luego sacó su arma arma reglamentaria y volvió a hablar. “Mirá lo que me hacés hacer”, dijo.
“Doctora, un señor le pegó un tiro a su secretaria”
Al escuchar los estruendos, el personal y los pacientes que se encontraban en otras salas del establecimiento salieron a ver qué había pasado. Galván procuró actuar con velocidad: se metió en un baño, amenazó a otro paciente que amagó con interceder y efectuó otros dos balazos, esta vez a sí mismo. El primero fue en el abdomen y el segundo en la cabeza. Sobrevivió y permanece internado con custodia policial en en el Hospital Central de Formosa.
“Estaba atendiendo a un paciente en el consultorio y escuché los gritos de una de mis secretarias: ¡Llamá a la Policía!”, contó Mariana Barbetti, propietaria del centro de estética y dermatología que lleva su nombre.
“En un primer momento pensé que se trataba de un robo y salí a la calle por la ventana. Ahí la vi a la chica que estaba esperando en la sala y me dijo: ‘Doctora, entró un señor, le pegó un tiro a su secretaria y él se pegó otro tiro”, relató.















